La logística acelera su digitalización, pero la ciberseguridad se consolida como el principal desafío del sector

Un estudio de Kaspersky y VDC Research revela que el 68% de las empresas de transporte y logística prevé completar su transformación digital en los próximos dos años, frente al 5% actual.

El proceso de digitalización del transporte y la logística se está acelerando a un ritmo sin precedentes, aunque la ciberseguridad se perfila como uno de los principales retos para garantizar la continuidad de las operaciones. Así lo refleja el estudio Driving Cyber Resilience Across Transportation and Logistics, elaborado por Kaspersky y VDC Research, según el cual el 68% de las organizaciones del sector espera estar completamente digitalizado en los próximos dos años, frente a menos del 5% que afirma encontrarse actualmente en esa situación.

La transformación tecnológica está impulsada por la necesidad de mejorar la eficiencia operativa, optimizar la gestión de las redes logísticas y disponer de una mayor visibilidad en tiempo real sobre flotas, almacenes y centros de distribución. Sin embargo, este avance también incrementa la exposición a riesgos de ciberseguridad derivados de la creciente interconexión entre sistemas, dispositivos y proveedores.

De hecho, el estudio identifica la ciberseguridad como el principal obstáculo para avanzar en la digitalización, una preocupación señalada por el 36% de las organizaciones encuestadas. A ello se suman las dificultades de coordinación entre los distintos agentes que participan en la cadena logística (28%) y la escasez de profesionales especializados, recursos y presupuesto, mencionadas por el 26% de los participantes.

Entre los principales impulsores de la transformación digital destacan la mejora de la eficiencia operativa y del rendimiento de las redes logísticas (31%), seguida del refuerzo de la resiliencia frente a ciberamenazas (27%), el desarrollo de nuevos modelos de negocio (16%) y la reducción de costes operativos (10%).

El informe pone de manifiesto que la ciberseguridad ha dejado de considerarse un elemento complementario para convertirse en un factor estratégico dentro de la gestión logística. La creciente dependencia de plataformas digitales para controlar almacenes, terminales o sistemas de gestión del transporte hace que cualquier interrupción tenga un impacto directo sobre la actividad y el cumplimiento de los compromisos con clientes y proveedores.

En este contexto, el estudio también revela que el 68% de las empresas ha sufrido consecuencias económicas derivadas de incidentes de ciberseguridad. Más del 40% cifra las pérdidas por ataque en más de un millón de dólares, mientras que la interrupción media de la actividad alcanza las 12 horas. En cadenas de suministro altamente interconectadas, este tipo de incidencias puede provocar retrasos en cascada, afectar al abastecimiento y generar importantes costes de recuperación.

Los investigadores señalan además que los desafíos no son únicamente tecnológicos. La actualización de los sistemas industriales, la falta de especialistas en seguridad para entornos operativos y la coordinación entre los departamentos de tecnologías de la información y las áreas operativas continúan siendo algunos de los principales puntos débiles para las empresas del sector.

Ante este escenario, el informe concluye que las organizaciones deberán integrar la ciberseguridad dentro de sus estrategias globales de gestión del riesgo y resiliencia, especialmente en un momento en el que la digitalización se ha convertido en un elemento imprescindible para mejorar la competitividad y la eficiencia de la cadena de suministro.