• El sector de las bebidas espirituosas se enfrenta a un profundo descenso en el volumen de mercado. El informe The Inflection Point. Spirits Trends 2026, elaborado por Morillas, identifica las principales oportunidades de transformación de la industria, con la innovación y la deslocalización como vectores estratégicos.
La industria de las bebidas espirituosas está atravesando una transformación integral. El cambio de hábitos de consumo, tensiones geopolíticas e innovación en los procesos convergen para dar forma a un punto de inflexión en uno de los sectores más anclados en la tradición.
Según los analistas de Roland Berger, el consumo de bebidas alcohólicas se enfrenta a un descenso estimado del 50% de aquí al año 2050. Los jóvenes cada vez las consumen menos en busca de otro tipo de experiencia, mientras que los mayores se decantan por alternativas más premium.
El informe de tendencias The Inflection Point. Spirits Trends 2026, elaborado por la consultora de marca Morillas, analiza los principales códigos sociales, económicos y culturales que están redefiniendo el futuro de la categoría. Y la conclusión es clara, la innovación deja de ser una opción para consolidarse como palanca estratégica para la supervivencia.
El cambio se palpa en la creciente demanda de alternativas sin alcohol o de baja graduación (NoLo), así como en la aparición de bebidas funcionales. Además, la industria está ampliando los límites experimentando con nuevos ingredientes y procesos de elaboración, con el objetivo de evolucionar sus categorías tradicionales para responder a consumidores que buscan nuevas experiencias, sabores y formas de socialización. Técnicas como la destilación al vacío, el sonic ageing y las alianzas cross-category marcan el presente y trazan el futuro como vectores de crecimiento para la industria.
Cambio de hábitos hacia un consumo más consciente
Uno de los cambios más significativos es la evolución de las motivaciones de consumo. La Generación Z y los nuevos adultos están adoptando un enfoque más consciente y moderado, un movimiento apodado como sober curious.
El informe identifica una transición del buzz al feeling. Es decir, de un consumo vinculado principalmente a la desinhibición, hacia propuestas que ponen el foco en las sensaciones, la experiencia, el sabor y el objetivo de ‘sentirse bien manteniendo el control’.
En este contexto, aparecen las denominadas bebidas funcionales, formuladas con ingredientes como adaptógenos, nootrópicos o extractos botánicos, que se comercializan alrededor de determinadas experiencias de bienestar. La propuesta de valor pivota de la embriaguez a un efecto tangible, deseable e incluso saludable.
Cuando el origen deja de ser una ventaja competitiva
La transformación del sector también tiene una dimensión económica y geopolítica. Durante décadas, las bebidas espirituosas han construido buena parte de su prestigio alrededor de su procedencia. El whisky escocés, el coñac francés o el tequila mexicano son ejemplos en los que el territorio forma parte esencial de su identidad.
Sin embargo, el informe advierte de que esta vinculación también puede convertirse en una vulnerabilidad ante los conflictos comerciales, los aranceles y los movimientos de boicot relacionados con tensiones geopolíticas. Como respuesta, aparecen estrategias de marca menos dependientes de una única procedencia geográfica.
Son las denominadas marcas origin agnostic, que construyen su identidad a partir de la combinación de culturas, ingredientes y territorios. No se trata de renunciar al origen, sino de replantear su identidad y su estrategia para ganar capacidad de adaptación en un mercado internacional cada vez más complejo.
La innovación llega a las barricas, los ingredientes y los procesos
La tercera transformación se está produciendo dentro de la propia industria, con una era de experimentación sin precedentes. Surgen nuevas técnicas de elaboración y fermentación, así como el uso de materias primas innovadoras y técnicas revolucionarias como el denominado sonic ageing, que usa ondas sonoras para generar vibraciones durante el envejecimiento de los destilados.
El informe destaca la expansión de los acabados en barricas procedentes de otras categorías, desde vinos y destilados hasta café. También analiza el avance de técnicas como la destilación al vacío, que permite trabajar a temperaturas más bajas para preservar determinados compuestos aromáticos, o la exploración de levaduras alternativas y fermentaciones prolongadas para obtener nuevos perfiles de sabor.
La experimentación también abarca el uso de ingredientes poco convencionales, como algas, carne de wagyu, agua capturada de la atmósfera, perlas del fondo del océano, botánicos de procedencias inesperadas o incluso semillas de pistas de tenis tan emblemáticas como Wimbledon. La fermentación, la ciencia y la artesanía se erigen como herramientas creativas y vectores diferenciales.
El futuro del sector va hacia la experiencia y la creación de comunidad
El informe concluye que los cimientos de la categoría se están diluyendo o interpretando en virtud de la innovación y la demanda del consumidor. El gran objetivo es conectar con esas expectativas sin perder la dimensión cultural y social que históricamente ha acompañado al consumo de spirits, con una marcada función social de cohesión.
La gastronomía, la música, el arte, la hospitalidad y la creación de comunidades aparecen como territorios cada vez más relevantes para construir experiencias. En este contexto, la capacidad de las marcas para evolucionar, generar vínculos y conectar con el público serán factores de diferenciación para el futuro de la industria.Sobre el informe
The Inflection Point. Spirits Trends 2026 analiza la transformación de la industria de las bebidas espirituosas a partir de cinco grandes territorios de innovación: nuevos acabados, evolución del origen, técnicas de fermentación y destilación, ingredientes disruptivos y consumo consciente. El estudio recoge tendencias emergentes, ejemplos y estrategias de marca para interpretar los cambios que están redefiniendo el futuro del sector.


