Los hurtos en grandes superficies comerciales se multiplican en Navidad

Los hurtos y errores de gestión generan unas pérdidas anuales de más de 1.700 millones de euros a la gran distribución. Perfumes, bebidas alcohólicas y embutidos ibéricos, algunos de los productos más sustraídos por el ladrón, generalmente para su posterior reventa.

Los comercios registran en España unas pérdidas anuales de más de 1.700 millones de euros como consecuencia de los hurtos y errores de gestión, según los últimos datos de la Asociación de Empresas de Gran Consumo (AECOC). La cifra tiene un impacto notable en la cuenta de resultados de supermercados, hipermercados y grandes cadenas, que en determinados periodos del año ven incrementada la cifra de hurtos. La Navidad es uno de los momentos de mayor afluencia de hurtos en los establecimientos comerciales por las continuas aglomeraciones que se producen, además de la presencia de una mayor cantidad de surtido a disposición de los consumidores.

Para combatir esta realidad, que supone una importante pérdida patrimonial para sectores como el gran consumo, Grupo ALTO, una empresa americana que lleva 13 años operando en países como Chile, Colombia o México, propone un modelo único de tolerancia cero contra el hurto y los delitos patrimoniales. Tal como explica José Ramón Vázquez, director general de Grupo ALTO en España: “ALTO ha conseguido reducir en un 50% el número de delitos en los establecimientos en los que colabora gracias, entre otras cosas, a un cambio cultural –que parte de la colaboración de los propios trabajadores- y a la denuncia sistemática de todos los hurtos que se producen, por pequeña que sea su cuantía. Solo así se consigue acabar con la impunidad y crear tiendas seguras en beneficio de trabajadores y clientes.”

Artículos preferidos por los ladrones: perfumes, bebidas alcohólicas y productos ibéricos

El valor medio de la mercancía robada en España en el periodo cercano a la Navidad oscila entre 50 y 100 euros. Los productos más sustraídos en época navideña son perfumes, bebidas alcohólicas, determinados productos ibéricos, conservas gourmet, y productos asociados al consumo estacional como turrones, que suelen acabar en mercadillos alternativos como artículos de reventa.

Habitualmente, los ladrones se decantan por productos o packs de pequeño formato por la mayor facilidad para esconderlos e intentar pasar desapercibidos.

Todo ello tiene un efecto pernicioso en la cuenta de resultados de las superficies comerciales, que normalmente se ven desbordadas para atajar el enorme problema que suponen los hurtos en su negocio. Las bandas organizadas o ladrones profesionales son responsables de un 81% de los delitos.

Tal como explica José Ramón Vázquez, “es posible reducir un 90% el hurto de reincidentes profesionales, como demuestra nuestra experiencia internacional. Nosotros promovemos un cambio cultural real gracias a la colaboración de expertos abogados penalistas y a la implicación de los trabajadores de los establecimientos con los que colaboramos. Con una llamada, nuestros abogados se personan en el establecimiento y lo gestionan todo para que los ladrones reincidentes no queden impunes y rindan cuenta por sus actos al margen del importe de la mercancía sustraída. El establecimiento ni siquiera tiene que personarse en el Juzgado”.

Conductas ‘sospechosas’ en el punto de venta

La mayor parte de ladrones responden a un patrón conductual, signos que permiten identificar un comportamiento extraño en un comprador real, que deben mantener alerta a los trabajadores y responsables de seguridad del establecimiento.

 Se trata de personas que mueven la cabeza hacia todos lados. Un comprador real normalmente sólo dirige la mirada a los productos que le interesan. Habitualmente miran hacia arriba, buscando las cámaras de circuito cerrado.

 Deambulan por la tienda sin buscar nada concreto, cogiendo productos y dejándolos nuevamente en su lugar.

 Cuando se trata de una banda organizada, el grupo de personas entra junto –sin tener apariencia de unidad familiar- y se dispersan.

 Colocan productos escondidos entre la ropa, en bolsas, mochilas o en el carrito infantil.

 En determinadas circunstancias, si se sienten observados, salen deprisa del establecimiento arrojando algún producto al suelo o sin tirar nada.

 Manipulan productos que tienen una especial protección (sistema de seguridad).