La reactivación de proyectos de Grandes Superficies podría incrementar la superficie comercial de venta en más de un 1.000.000 metros cuadrados. El suelo urbano consolidado debería aglutinar proyectos con distintos formatos comerciales, para una mejor dinamización socioeconómica del territorio, apostando por un modelo de ciudad compacta.
La Confederación Empresarial de Comercio de Andalucía (CECA) es conocedora de la puesta en marcha de multitud de proyectos de Grandes Superficies Comerciales y de Ocio en la geografía andaluza. La apertura de grandes parques comerciales y de ocio, como Parque Nevada, en Granada; Mega Park y Palmas Altas, en Sevilla; el gran parque de Torremolinos, Rabanales en Córdoba; Jaén Plaza, en Jaén; entre otros muchos diseminados en Andalucía, puede provocar una importante reestructuración del sector Comercio, según ha manifestado la entidad en un comunidado.
La puesta en marcha de estos grandes parques de ocio y servicios crea asimetrías en el desarrollo económico y social. Pero además, provocan problemas de movilidad, estrangulamiento en las estructuras de tráfico y un fuerte impacto medioambiental.
En total, se calcula que más de 1.000.000 metros cuadrados destinados a la actividad comercial, verán la luz antes de finales de 2.020, lo que supondrá un incremento de más del 10% de la superficie de venta comercial en Andalucía.
Tras la modificación de la Ley de Comercio para la transposición de la Directiva de Servicios, es responsabilidad de los Ayuntamientos otorgar licencias de apertura de estos grandes establecimientos, siendo los Planes Generales de Ordenación Urbanística (PGOU) la única herramienta con la que cuentan las entidades locales para garantizar el equilibrio comercial en el territorio.
Actualmente, en nuestra región el consumo se está reactivando, pero no existe un exceso de demanda o una demanda no satisfecha. Según Carlos J. Bejarano, Director General de CECA: “el problema no es un formato comercial, sino su dimensión y ubicación.” y continúa: “a través del planeamiento municipal deberían acotarse los usos comerciales y priorizar su ubicación en suelo urbano consolidado, frente a zonas de la periferia, para evitar el deterioro económico y social de nuestro modelo de ciudad”. De hecho, en países comunitarios como Reino Unido o Irlanda la protección del modelo de ciudad compacta está consolidada desde tiempo atrás en el planeamiento general de los municipios.
Asimismo, “para un desarrollo armónico y equilibrado de la creación de empleo y riqueza en el territorio, consideramos que el planeamiento debería evitar equipamientos comerciales y de servicios de dimensiones excesivas, teniendo en cuenta que algunos de los que está previsto que se construyan, superarán los 100.000m2”, dice Carlos J. Bejarano.
Por ello, es necesario contar con un modelo de gobernanza que aglutine a todos los agentes implicados: administraciones públicas locales y regionales, organizaciones empresariales y sindicales, promotores, ciudadanos, entre otros, a través del cual se tomen decisiones sobre el planeamiento, para evitar desequilibrios, se apueste por un modelo de ciudad donde convivan distintos formatos comerciales, que permita un mejor desarrollo socioeconómico de los territorios.


