AECOC se suma al manifiesto contra la implantación del SDRR en envases

La asociación de empresas de Gran Consumo destaca que la posible implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) en envases que actualmente se está estudiando en la Comunidad Valenciana supondría un importante retroceso en los niveles de reciclaje, además de suponer inconvenientes importantes para fabricantes, distribuidores y consumidores.

Conociendo la intención y voluntad de la Consellería de Agricultura y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana de implantar en esta Comunidad el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) de forma obligatoria para bebidas refrescantes, zumos, aguas y cervezas, desde AECOC se ha realizado un exhaustivo análisis y estudio de su potencial impacto.

Asimismo se han mantenido reuniones de trabajo con todos los agentes implicados y especialmente con la Consellera de Agricultura y Medio Ambiente (Elena Cebrián) y el Secretario Autonómico de Medio Ambiente (Julià Álvaro Prat) a quienes agradecemos y reconocemos su disponibilidad para reunirse y escuchar a todos los agentes.

Una vez analizado en profundidad el proyecto de establecimiento de un Sistema de Depósito Devolución y Retorno (SDDR) por parte del Departamento de Agricultura y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, AECOC manifiesta su rechazo al mismo y se adhiere al manifiesto firmado por la práctica totalidad de las organizaciones empresariales de la Comunidad Valenciana, impulsado por CIERVAL, por las siguientes razones:

1. Se confunde el medio con el objetivo. Estamos totalmente comprometidos con los principios de máximo aprovechamiento de los recursos y eficiencia en el uso de los mismos, algo que está en la propia Misión de Aecoc, y con el objetivo de incrementar los niveles actuales de reciclado y la reducción/eliminación del abandono de envases.

2. El modelo actual se ha basado en la colaboración de todos los agentes involucrados: envasadores, distribuidores, recicladores, consumidores y administraciones. La implantación de un modelo SDDR rompería ese espíritu de colaboración por el de la imposición.

3. El Sistema actual, que todos trabajamos por mejorar de forma continua, ha permitido conseguir los objetivos marcados con un altísimo nivel de eficiencia.

4. Existe campo de mejora en la Comunidad Valenciana para alcanzar niveles más altos de reciclado. Las empresas están dispuestas a colaborar en cuántas acciones puedan mejorar el sistema actual e identificar las causas por lo que los niveles de reciclado son inferiores a otras Comunidades Autónomas, y mejorar la eficiencia del sistema actual aumentando los ratios de reciclado actuales.

Las razones específicas que nos permiten afirmar que el impacto sobre todos los protagonistas sería negativo, son entre otras:

Consumidores

1. Es el que asume el coste del Sistema y adelanta el pago de la fianza.

2.  Penaliza al consumidor que hoy recicla.

3. Se produciría un aumento de precios de los productos ya que es evidente que el coste del punto verde del resto de envases aumentaría.

4. Se complica la separación en el hogar, al tenerse que realizar una clasificación adicional, reservando un espacio adicional con un nuevo cubo o bolsa, que deberá ser mayor ya que no hay posibilidad de comprimir el envase.

5. La clasificación en el hogar se vuelve también más compleja al aparecer criterios nuevos para la selección, ligados no solo al material del envase sino a su tamaño, o al tipo de producto que contiene.

6. Frustración en los casos en que habiendo pagado el depósito, no se le acepte la devolución, al rechazarse el retorno.

7. Coste adicional al depósito por los costes operativos adicionales del sistema.

8. El consumidor puede reducir su separación doméstica al aumentar su complejidad y tener ahora un elemento racional y objetivo para separar “solo lo que tiene depósito”. Se obliga al consumidor a realizar dos rutas, una al contenedor tradicional (amarillo o verde) y otra con los envases afectados por el SDDR al comercio donde quiera devolverlos.

9. Impactos comerciales que pueden alterar el juego competitivo al priorizar/penalizar unos envases, así como sobre productos afectados o no por el SDDR.

10. Incremento adicional de los precios por los costes adicionales de la Distribución (espacio en las tiendas, personal, limpieza, etc.) y otros costes ocultos, como la pérdida de superficie de venta, costes informáticos, etc., ralentización del paso por caja.

11. Si se limita el horario de recogida y la tipología de envases, se producirá más conflictos en el servicio y aumento de las quejas y reclamaciones, por tanto afectaría la satisfacción del cliente.

12. La planificación de la ruta de devolución de envases tendría que tener en cuenta los horarios comerciales que ofrecen menor disponibilidad horaria y proximidad que los contenedores actuales.

13. El consumidor tiene hoy uno de los niveles de precios de los productos más competitivos gracias a la eficiencia de todo el sistema. El aumento de los costes y la pérdida de eficiencia pueden tener otros costes asociados como la reducción del surtido y por tanto peor servicio al cliente y aumento de los precios.

Empresas

1. La identificación específica de los envases que se comercializarán en la Comunidad Valenciana implica un altísimo coste y complejidad y en muchos casos una responsabilidad imposible de asumir por parte de las empresas.

2. Las empresas envasadoras deben iniciar el pago a través del depósito cuando desconocen en que mercado se realizará la venta al consumidor.

3. Incremento de los costes, destinar suelo comercial de venta a estas operaciones de almacenaje y manipulación con la consiguiente pérdida de venta asociada al espacio, costes de instalación, del equipo, mantenimiento de datos, etc.

4. Pérdida de eficiencia en las operaciones de tienda ya que dificultan el diseño de tienda y los flujos de clientes. Aumento de las colas en las cajas cuando se ha realizado una gran inversión en medios tecnológicos para agilizar el paso por caja. En muchas tiendas de reducido tamaño podría afectar a la propia seguridad del cliente.

5. Imposibilidad física en muchos establecimientos de instalación de la máquina/s o del servicio manual de recogida.

6. Revisar la seguridad alimentaria y posibles sanciones de Sanidad por operar con residuos alimentarios, teniendo en cuenta el alto nivel de exigencia de las administraciones sanitarias. El riesgo sanitario será mayor ya que el comercio no puede controlar el contenido de los envases que haya podido tener el envase retornado.

7. Aumento de las quejas en casos de saturación de la máquina o de rechazos, aun cuando los envases a retornar no hayan sido comercializados por la empresa.

8. Muchas empresas deberán asumir la recogida y sus inconvenientes, sin haber participado en la puesta en el mercado de esos productos.

9. El aumento del PVP sobre los productos, donde la alta sensibilidad al precio producirá un freno en el consumo (aunque posteriormente se recupere) y una alteración de los precios comparativos entre productos al ir incorporado en el PVP que es sobre el que compara el consumidor.

10. Dado que los flujos de envases (lugar de compra/lugar de entrega) no serán homogéneos, es previsible que muchos pequeños comercios de proximidad/conveniencia se verán obligados a soportar el retorno de un número de envases, y al adelanto del importe, cuando no han cobrado el depósito, será como el coste asociado sin haber realizado la venta.

11. Desventajas competitivas por la ruptura del mercado único y el establecimiento de desventajas competitivas.

12. Asumir en el comercio los riesgos de roturas y accidentes por roturas para los clientes y trabajadores.

Sociedad

1. Aumento de las emisiones al incrementar el tráfico de vehículos, dado que se genera un sistema en paralelo al actual y una logística inversa que hoy no se produce.

2. Aumento del tráfico en las carreteras y especialmente en las zonas urbanas más concentradas.

3. Pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos generales de reciclado al focalizarse sobre un número reducido de envases (aprox. 10%) básicamente ligados a bebidas y que son los que tienen precisamente los niveles más altos de reciclado.

Por tanto ni desde una óptica económica, ni social, ni medioambiental nos parece un sistema viable para la realidad del comercio de nuestro país.

Es necesario clarificar también algunos de los argumentos que se presentan como ventajas del SDDR.

El sistema está dirigido al reciclado y no a la reutilización, modelo que había existido en España hace muchos años y que si existe en muchas bebidas dirigidas al canal de hostelería.

Este sistema, con variaciones, funciona total o parcialmente en algunos países, con resultados muy diversos. En algunos de estos países con tasas de reciclado menores que los conseguidos en España con el sistema de “punto verde”.

El coste directo y los asociados a un sistema como el SDDR serían de gran importancia y desproporcionados respecto al alcance de sus objetivos.

En países como Alemania o Noruega, que frecuentemente se utilizan como ejemplo, la estructura de la Distribución y el urbanismo comercial nada tienen que ver con el de nuestro país que cuenta con una mayor presencia del comercio de proximidad y una superficie media de sala de venta inferior, y normativas muy limitadoras de su espacio por razones de ordenación comercial, seguridad, etc.

Desde Aecoc queremos agradecer la disponibilidad de la Generalitat Valenciana a escuchar nuestros argumentos y posicionamiento y reiteramos nuestro ofrecimiento para trabajar juntos en la línea de aumentar los niveles de recuperación y reciclado en la Comunidad Valenciana y reducir el abandono de envases en los espacios públicos.

En un entorno tan competitivo como el actual es necesario hacer compatible la sostenibilidad con la eficiencia.

En línea con la propuesta de CIERVAL y las asociaciones que suscriben el manifiesto, solicitamos crear una mesa conjunta con todos los interesados, para desarrollar un plan que permita aumentar los niveles de reciclado actual en la Comunidad Valenciana.