L’Oréal refuerza su apuesta por Estados Unidos con la apertura de un centro multifuncional en Nueva York concebido como una pieza clave de su engranaje operativo. La compañía francesa ha destinado entre 25 y 30 millones de dólares a este nuevo espacio, diseñado para integrar creación de contenidos, capacitación profesional y validación de productos en un mismo entorno.
Situado en Hudson Yards, a escasa distancia de su sede corporativa, el nuevo complejo ocupa más de 4.000 metros cuadrados en un local anteriormente destinado al comercio minorista. A diferencia de unas oficinas tradicionales, el proyecto nace con una vocación práctica: reducir tiempos, concentrar talento y conectar de forma directa la innovación con el mercado.
La puesta en marcha del hub coincide con la finalización de la ampliación del cuartel general de L’Oréal en Nueva York, que tras más de dos años de obras ha incrementado su superficie hasta rondar los 45.000 metros cuadrados. Ambos movimientos consolidan la zona como el principal centro neurálgico del grupo fuera de Francia.
Uno de los ejes del nuevo espacio es la formación especializada para el canal profesional. A través de L’Oréal Academy, el grupo reúne programas educativos vinculados a varias de sus marcas capilares, con el objetivo de fortalecer la propuesta de valor de los salones en un contexto marcado por el aumento de costes y la presión sobre precios. La iniciativa busca elevar el nivel técnico, fomentar la fidelización y unificar estándares de servicio.
El proyecto también integra una infraestructura dedicada íntegramente a la producción de contenidos. Doce estudios permiten desarrollar campañas, piezas digitales y colaboraciones con creadores para todo el abanico de marcas del grupo, desde enseñas de gran consumo hasta firmas de lujo, centralizando procesos que antes se encontraban dispersos.
A este planteamiento se suma un área técnica destinada a pruebas con consumidores, accesible mediante invitación. Este espacio permite testar nuevos lanzamientos en fases tempranas, acortando el recorrido entre el desarrollo del producto y su llegada al mercado, y facilitando la toma de decisiones desde el propio núcleo operativo del grupo en Nueva York.
En términos financieros, L’Oréal cerró los nueve primeros meses del ejercicio con una facturación de 32.807 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 1,2% respecto al mismo periodo del año anterior y del 3,4% a perímetro comparable. En el tercer trimestre, las ventas ascendieron a 10.334 millones de euros, con un avance del 0,5%.

