Moët & Chandon, como Champagne Oficial de Formula 1®, continúa su recorrido por los podios de este deporte en 2026 en el FORMULA 1 TAG HEUER GRAN PREMIO DE ESPAÑA 2026, en el marco de una prestigiosa alianza global de 10 años entre Formula 1® y LVMH. Tras su memorable regreso a Formula 1® en 2025, la Maison sigue dejando huella este año, reforzando su vínculo con la máxima competición del automovilismo y dando continuidad, con pasión, a un legado construido sobre la excelencia y la emoción. La victoria nunca se consigue en solitario: es un momento colectivo, compartido con equipos y aficionados, mientras Kimi Antonelli, Max Verstappen y Lando Norris se alzan con la victoria en esta carrera, transformando el rendimiento en celebración.
La celebración cobra además un significado especial para Madrid, que vuelve a sentir la emoción de Formula 1® después de 45 años desde la última carrera disputada en la capital. Este regreso histórico convierte a la ciudad en escenario de un momento largamente esperado por aficionados, equipos y marcas, uniendo la energía del deporte, la pasión de una ciudad vibrante y el espíritu de celebración que define a Moët & Chandon.
UN LEGADO DE CELEBRACIÓN
La conexión de Moët & Chandon con Formula 1® es legendaria. Comenzó en 1950 en el Gran Premio de ReimsTM, cuando Frédéric Chandon de Briailles ofreció espontáneamente una botella al ganador de la carrera. De aquel gesto nació un ritual atemporal: el Jeroboam de Celebración, símbolo de victoria, emoción colectiva y celebración duradera, que rinde homenaje a los campeones de ayer y de hoy.
En lo más profundo de las históricas bodegas de la Maison en Épernay, sus cavas custodian una reserva excepcional y preciada de Jeroboams, cada uno destinado a Formula 1®. Allí, en la quietud del tiempo y la tradición, estas botellas excepcionales esperan su momento de triunfo. Una vez en su destino dentro del circuito del Grand Prix™, los Jeroboams son firmados por los ganadores de la carrera y compartidos con los equipos vencedores en el podio, desatando una explosión de alegría y celebración. Cada botella encierra décadas de historia, firmas de generaciones de campeones y el testimonio silencioso de innumerables victorias, logros inolvidables y la emoción única de los campeones celebrando juntos.
Más allá de la icónica botella y del ritual que culmina, Moët & Chandon y Formula 1® comparten una profunda afinidad: ambos se construyen sobre la precisión, la excelencia y la maestría humana. Los gestos exactos de un piloto reflejan el cuidado artesanal de la elaboración del champagne, mientras que la dedicación incansable de los equipos evoca la experiencia del Chef de Cave.
“Nuestra segunda temporada con Formula 1 marca el paso de un regreso a una presencia duradera. Unidos por la misma búsqueda de precisión y excelencia, Moët & Chandon y Formula 1® celebran la artesanía, el trabajo en equipo y la pasión que definen ambos mundos. Juntos, seguimos elevando el podio hasta convertirlo en un momento de victoria compartida, rindiendo homenaje al espíritu colectivo que hay detrás de cada logro.”
Sibylle Scherer, Presidenta y CEO de Moët & Chandon.
EL RECORRIDO DE CELEBRACIÓN DE FORMULA 1®
En 2026, Moët & Chandon continúa acompañando a pilotos y equipos en cada etapa del ritual posterior a la carrera, transformando la victoria en una emoción profunda y en un recuerdo compartido. Todo comienza en el Parc Fermé tras la carrera, donde el foco se posa sobre los equipos que trabajan incansablemente entre bastidores, cuya meticulosa precisión lleva el rendimiento al límite.
Después, como homenaje a su triunfo, el piloto ganador firma el Jeroboam de Celebración, que pasará a formar parte de la histórica colección de Jeroboams de Formula 1® de Moët & Chandon, antes de dirigirse a la Cooldown Room, donde los pilotos reviven el Grand Prix™ y toman plena conciencia de la magnitud de su logro. El Corridor actúa entonces como el camino que guía a los campeones hacia el podio. A medida que avanzan por este pasaje, cada paso se carga de anticipación y orgullo, evocando las hazañas de las leyendas.
Finalmente, llega el momento culminante: la máxima expresión de la emoción, el podio. El sonido es ensordecedor y la energía, electrizante. Con la emoción en su punto más alto, comienza el esperado ritual.
Los Jeroboams de Moët & Chandon se alzan, los tres pilotos y el constructor ganador celebran juntos y el rugido de la multitud sella su triunfo colectivo. Cada momento recuerda que la victoria sabe mejor cuando se comparte.


