La cervecera aragonesa reivindica su modelo de “pequeños entre grandes”, su liderazgo en innovación responsable y presenta una edición conmemorativa que simboliza su pasado y su visión de futuro.
Cervezas Ambar conmemora su 125 aniversario en una posición singular dentro del mercado cervecero español: la de una compañía de tamaño medio que ha convertido su escala en una ventaja estratégica para liderar en calidad, innovación y cercanía al consumidor. Fundada en 1900 en Zaragoza y perteneciente al Grupo Agora —que en 2024 alcanzó una facturación cercana a los 242 millones de euros—, la marca celebra más de un siglo de historia mirando al futuro desde una identidad muy clara: ser “pequeños entre grandes”.
“Una marca no cumple años: se los gana. Y llevar 125 años no te da derecho al futuro, te obliga a ganártelo cada día”, afirmó Sergio Elizalde CEO de la compañía durante el encuentro con medios, en el que se hizo balance de la trayectoria de Ambar, de su presente y de los grandes ejes que marcarán su desarrollo en los próximos años.
Con cerca de 800 empleados y una producción anual próxima a los 100 millones de litros, Ambar se define como “la pequeña entre las grandes” del mercado cervecero español. Un posicionamiento que, lejos de entenderse como una limitación, se ha convertido en motor de agilidad, creatividad e inconformismo. “Ser pequeños entre grandes no es una desventaja: es una forma de estar en el mundo. Nos obliga a ser más ágiles, a escuchar más, a arriesgar mejor y a mantener un contacto muy directo con el consumidor”, señaló el primer ejecutivo.
En un sector maduro y altamente competitivo, marcado por la estabilidad de volúmenes y una creciente migración hacia productos de mayor valor añadido, Ambar crece de forma orgánica a ritmos cercanos al 6-7% anual, apoyándose en una estrategia que prioriza la excelencia del producto, la innovación en procesos y la coherencia de marca frente a la mera carrera por la cuota.
Pioneros en innovación y en la categoría SIN
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el liderazgo histórico de Ambar en innovación, especialmente en el desarrollo de cervezas sin alcohol. España es hoy el primer productor y consumidor de cerveza SIN de Europa, con una cuota que ya roza el 15% del total y un crecimiento sostenido en los últimos años. Un fenómeno que ha integrado esta categoría en los hábitos sociales y gastronómicos del país.
Ambar fue pionera en este ámbito con el lanzamiento de la primera cerveza sin alcohol en España hace ahora 50 años, a la que siguieron hitos como la primera
sin alcohol y sin gluten del mundo en 2011 o la primera 0,0 y 0 azúcar, que dio origen en 2022 a toda una gama orientada al bienestar y al consumo responsable.
“En un mercado maduro, la diferencia ya no está en el volumen, sino en el significado”, subrayó el CEO. “Y España ha demostrado que la cerveza sin alcohol no es una alternativa marginal, sino una elección integrada en la vida social, compatible con el disfrute, la salud y la responsabilidad”.
La vocación innovadora de la compañía se extiende también a procesos y formatos. Desde el uso de lúpulo en flor recién molido —que aporta mayor frescura y perfil aromático y ha sido clave en el reconocimiento internacional de Ambar Especial— hasta la colección Ambiciosas, primera serie de cervezas experimentales lanzada en España, con 15 referencias y más de 30 premios internacionales, concebidas como un laboratorio creativo y un homenaje al territorio a través de ingredientes de proximidad.
Excelencia reconocida y compromiso con la sostenibilidad
La trayectoria de Ambar ha sido avalada por un amplio palmarés internacional. En el año de su 125 aniversario, referencias como Ambar Especial, Ambar Export, Ambar 10, Ambar IPA o la gama Triple Zero han obtenido medallas de oro, plata y bronce en certámenes como el World Beer Challenge o los World Beer Awards, con hitos como la puntuación perfecta (100/100) de Ambar Especial y Ambar Export en sus respectivas categorías.
Junto a la calidad, la sostenibilidad ocupa un lugar central en la hoja de ruta de la compañía. Iniciativas como el ecodiseño de envases con alto contenido en vidrio reciclado, la reducción de peso de las botellas, el uso de energía solar y biogás, la depuradora propia, los proyectos de reforestación o el sistema certificado de limpieza de grifos “La caña más pura” —que ahorra agua y reduce emisiones— reflejan una visión integral de responsabilidad ambiental y de mejora de toda la cadena de valor.
“No hay futuro de marca sin futuro de entorno. Trabajar con agua, cereal y lúpulo es trabajar con naturaleza y con tiempo, y quien trabaja con tiempo aprende a pensar a largo plazo”, destacó el CEO, que definió la sostenibilidad como “una condición para seguir existiendo, no como un simple atributo de comunicación”.
Un aniversario para mirar al futuro
El encuentro concluyó con la presentación de una edición especial que simboliza el espíritu del 125 aniversario: una cerveza concebida como puente entre la tradición cervecera de la casa y su apuesta constante por la innovación y la excelencia. “Llevar 125 años no te da derecho al futuro: te obliga a ganártelo cada día. Y toda gran historia necesita un símbolo. El nuestro hoy se sirve en una copa”, avanzó el máximo responsable de Ambar, antes de dar paso al maestro cervecero Antonio Fumanal que presentó La 125. Una Pils de 4,8 grados inspirada en las recetas juveniles de Charles Schlaffer, primer maestro cervecero, que une el mejor cereal de Aragón con el lúpulo fresco alemán recién molido.
Se trata de una Lager de líquido dorado, amable al paladar y rica en matices de cereal y lúpulo. Una cerveza de burbuja suave y fina, perfecta para brindar y celebrarlo todo.




