El pasado 16 de febrero, Caprabo hacía público sus resultados correspondientes al ejercicio 2006 en los que subrayaba el beneficio neto obtenido de 7,5 millones de euros que reforzaba la implantación de su plan estratégico, concretado en la reestructuración del modelo de negocio y la renovación del modelo comercial.
Así, señalaba su disposición a centrarse en las áreas de Cataluña, Madrid, Navarra y Baleares, frente a la venta de sus activos en Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía
En ese mismo comunicado, el grupo catalán reseñaba que “el resultado neto positivo, junto con la ampliación de capital de 60 millones de euros, realizada durante el año han permitido a Caprabo reforzar sus fondos propios. Asimismo la desinversión de activos en marcha constituirá una nueva oportunidad para continuar reforzando el balance de la Compañía ya que tiene previsto destinar la mayor parte de los fondos obtenidos a la cancelación anticipada de deuda bancaria”
Sin embargo, un mes después, en marzo, se conocía que la firma había puesto en manos de la compañía Morgan Stanley la “búsqueda de opciones que den soporte al negocio”; es decir, entraba en proceso de venta.
A día de hoy, y hasta el mes de junio en que se decida el futuro del grupo, se sabe que cinco compañías han pasado la preselección: Eroski, los fondos Permira (propietarios de DinoSol), Carrefour, Auchan y el quinto en conocerse El Árbol. Este último, por cierto, vendiendo la piel del oso antes de cazarla (con declaraciones, incluidas, de la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, apelando al éxito de la operación porque “contribuiría al desarrollo de la Comunidad).
No obstante, también se conoce que el precio de la operación oscilará entre 800 y 1.000 millones de euros; una cantidad que incluye la deuda del grupo, pero que dejaría al margen los inmuebles (propiedad en su mayoría de las familias Carbó, Elías y Botet y que desean mantener su titularidad). Por este motivo, es necesario negociar los precios de los alquileres, así como el mantenimiento de la marca propia.
Este último asunto no es baladí, dado el carácter histórico de la enseña Caprabo. Recordemos que el grupo fue fundado en 1960 y fue una de las empresas pioneras en la línea del supermercado en este país. De hecho, desde sus inicios en manos de las familias Carbó, Prat y Bonet, ha pasado por numerosos avatares como compras (Alfaro, Pedro Ramón, Alcosto, Enacon...), alianzas (formó Store 2000 en 1996 junto con Ahold) o desinversiones (la última este mismo año). Sin embargo, su enseña ha permanecido siempre como sinónimo de supermercado y, además, supermercado de calidad.
Distribución Quincenal (nº 362)

