El Producto Interior Bruto registró en el primer trimestre de 2007 un crecimiento del 1,1% intertrimestral y un 4,1% anual, con lo que ya son siete los trimestres consecutivos en los que la economía española crece muy por encima del 3,5%. El dato, tal y como recoge el Ministerio de Economía y Hacienda, es muy positivo, al ser el mayor crecimiento económico desde el tercer trimestre de 2001 y al observarse una composición más equilibrada del crecimiento. De esta manera, la economía española sigue creciendo más que las economías de la zona euro y el diferencial de crecimiento con la Unión Económica y Monetaria se sitúa en 1 punto porcentual, 3 décimas por encima del diferencial registrado en el trimestre anterior.
En este sentido, cabe decir que la demanda nacional revela que el consumo tiende a desacelerarse suavemente, habiendo crecido un 3,9% el gasto en consumo final. La moderación se centra principalmente en hogares, del 3,7% al 3,5%.
También destaca el hecho de que el sector exterior muestra un mejor comportamiento, pasando de detraer 0,9 puntos porcentuales en el trimestre precedente a 0,7 puntos porcentuales, gracias a la moderación en el crecimiento de la importaciones, pasando de un crecimiento del 8,8% del trimestre anterior al 5,6%.
Por ramas de actividad, es muy relevante que la industria alcanza un incremento del 5,1% anual y, además se sitúa por encima de la construcción, que registra un 4,9% anual, datos que no se veían desde el segundo trimestre de 2000. Por su parte, los servicios aceleran al 4%.
El empleo crece a tasas del 3% anual, lo que supone la creación en el último año de 554.500 empleos a tiempo completo y 136.300 en el trimestre. Por sectores, destaca la aceleración en construcción (del 8,0% al 8,3%) y la moderación en servicios (3,2% frente al 3,4%). Por último, decir que la productividad crece a tasas del 1,1%, dos décimas más que en el trimestre anterior, y se sitúa en niveles que no se alcanzaban desde 2001.
Todos estos datos no vienen sino a confirmar que el mercado español está atravesando un momento excepcional, con un dinamismo en el consumo muy fuerte que, pese a la moderación en su crecimiento, por de pronto, no presenta síntomas de agotamiento. Una situación fundamentada, principalmente, en el ritmo de crecimiento de la población que llega a las 500.000 personas al año. Un ligero repunte en los nacimientos y, sobre todo, la llegada de inmigrantes está posibilitando unas cifras muy dinámicas que deberían ser aprovechadas por todos los operadores para asentar los cimientos de sus respectivas compañías y que éstas se encuentren preparadas para el momento en el que el tirón del consumo no sea tan elevado.
Distribución Quincenal (nº 363)

