Según la Ley Florange, los derechos de voto se duplican para los accionistas de larga duración, como es el caso de la familia propietaria de la sociedad Galfa, que cuenta con un 11,51% del capital de la empresa gala.
La Ley Florange ha duplicado los derechos de voto de la familia Moulin, que supera así el 15% de los derechos de voto en Carrefour. El holding familiar Mortier es propietario de la sociedad Galfa, que cuenta con un 11,51% del capital y el 15,33% de los derechos de la empresa de distribución francesa, de la que es su mayor accionista.
Las autoridades francesas no han descartado la aquisición de nuevas acciones o instrumentos financieros, pero afirma que no se plantea tomar el control del grupo.


