DOP e IGP, señas de identidad, tradición y diversidad, según Eroski Consumer

Este nuevo análisis documental para elaborar una radiografía del sector de los productos agroalimentarios con calidad diferenciada, señala que 175 productos agroalimentarios en España contaban en 2013 con los sellos de calidad “Denominación de Origen Protegida” o “Indicación Geográfica Protegida”.

Los expertos contabilizan unas 4.000 denominaciones en el mundo, la mayor parte se ubica en países de la Unión Europea (UE): en primera posición se encuentra Italia, luego Francia y, en tercer lugar, España.Los sellos Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP) de un producto agrario o alimentario, además de asegurar y garantizar productos de calidad diferenciada, también informan sobre su origen geográfico, su tradición, su materias primas e, incluso, sus procedimientos de producción, transformación o comercialización. Y, sobre todo, le otorgan al producto un valor singular.

Eroski Consumer ha querido conocer con profundidad la situación del sector de los productos agroalimentarios (a excepción del vino, de la sidra y de las bebidas espirituosas) con sellos de calidad diferenciada (DOP e IGP) en nuestro país. Para ello, ha realizado un análisis documental de informes elaborados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), la empresa pública Mercasa y la asociación española de denominaciones de origen ”Origen España”, así como análisis realizados por expertos de la Universidad Pablo de Olavide y el Instituto Internacional San Telmo, entre otros.

Gran diversidad

175 productos agroalimentarios en España contaban en 2013 con una distinción que reconocía sus atributos de calidad (sin tener en cuenta los vinos, la sidra y las bebidas espirituosas por ser bebidas alcohólicas). De ellos, un 55% eran DOP y el 45%, IGP. Se clasificaban en 15 sectores y cuatro de ellos aglutinaban tres de cada cinco sellos de calidad otorgados en 2013 en España: aceite de oliva virgen (con 29), quesos (28), hortalizas (24) y frutas (21).

Por comunidades autónomas, las DOP e IGP se concentraban mayoritariamente en Andalucía (hay 29), Cataluña (20), Galicia (18), Castilla y León (17), Castilla La Mancha (13), Valencia (11) y Extremadura (10). Las siete regiones concentraban un 67% de los productos agroalimentarios españoles con sello de calidad. Además, existían ocho DOP e IGP llamadas supra-autonómicas por abarcar productos desarrollados en más de una comunidad. 

Radiografía del sector

Un total de 3.505 industrias llevaron a cabo en 2013 el proceso de producción y elaboración (en sus diferentes fases) de los 175 alimentos agroalimentarios con sellos de calidad (DOP e IGP): 771 en el sector de la panadería, pastelería y repostería; 761 en el del aceite de oliva virgen y 500 en el de los quesos (los tres sectores cuentan con 2.032 industrias inscritas, el 58% del total).

Ese año, comercializaron cerca de 280.000 toneladas de producto, además de las 1.100 piezas de jamón y los 70.000 hectolitros de vinagre. Su valor económico total en el mercado era de 966 millones de euros: 737 millones de euros en el nacional y 229 millones de euros en el internacional. Los sectores con mayor importancia en este sentido fueron el del queso (211 millones de euros) y el de las carnes frescas (194 millones de euros).

Facturación

Según los últimos datos proporcionados por el MAGRAMA, en 2012, los 167 productos agroalimentarios con sello de calidad (de entonces) facturaron 951 millones de euros. Los sectores con una mayor facturación fueron el del queso y el de las carnes frescas (supusieron un 22%, respectivamente), los jamones y las paletas (un 13%) y el aceite de oliva virgen y las frutas (un 10%, respectivamente).

De los 167 productos con sello de calidad de 2012, entorno al 27% facturó entre un millón y 5 millones de euros y el 22%, menos de medio millón de euros. Según el MAGRAMA, un 62% de los alimentos agroalimentarios con DOP o IGP facturaron en 2012 por debajo de los 5 millones de euros.

Los 5 productos con sello de calidad que más facturaron fueron: el queso manchego (111 millones de euros), la ternera de Galicia (83 millones de euros), el jamón de Guijuelo (58 millones de euros), la ternera asturiana (26 millones de euros) y la fruta kaki Ribera del Xúquer (25 millones de euros).

Mercado interior y exterior

En 2012, las ventas en el mercado interior ascendieron a 757 millones de euros. Los sectores con mayores ventas fueron las carnes frescas (200 millones de euros), el queso (137 millones de euros) y el aceite de oliva (106 millones de euros).

Por su parte, este tipo de productos de calidad diferenciada tienen un valor de exportación de 196 millones de euros: dos tercios de esa cantidad procede de la comercialización a la UE (124 millones de euros) y el resto, de fuera (72 millones de euros). Por sectores, sobresalen las frutas frescas (47 millones de euros), los quesos (73 millones de euros) y el aceite de oliva (25 millones de euros). Un ejemplo de producto con calidad diferenciada con buenas cifras de ventas en el exterior es el kaki de Ribera del Xúquer.

Fortalezas y debilidades

El MAGRAMA realizó en 2014 un estudio pormenorizado de los principales indicadores de los productos con sellos de calidad (DOP e IGP) para evaluar la competitividad y eficiencia comercializadora de los productos agroalimentarios de calidad diferenciada.

Entre las debilidades, destacan el excesivo número de productos con este sello de calidad, así como su gran dispersión. También se observa una insuficiente internacionalización del sector y una baja utilización de su capacidad productiva y comercializadora. Asimismo, otro de los puntos débiles tiene que ver con la falta de información y comunicación al consumidor, además de la insuficiente percepción, valoración o diferenciación por su parte.

Sin embargo, el sector de los productos con calidad diferenciada también tiene sus fortalezas: alta calidad, buenos medios y equipos de producción, suficiente tecnología propia, alta cualificación de los recursos humanos y directivos, importante estructura de vigilancia y control y un fuerte compromiso con el medio rural.