La cadena francesa de hipermercados registró una evolución positiva en su facturación, beneficios e inversiones, situándose en la sexta posición entre las principales empresas de distribución del mercado nacional, con una cuota del 3,7%.
La cadena Alcampo incrementó un 1,5% su facturación durante el pasado ejercicio, alcanzado los 3.171 millones de euros, tras seis años consecutivos de caídas en sus ventas por la feroz guerra de precios que ha vivido durante este periodo de crisis el sector de la distribución española. La firma francesa aumentó un 8,6% su facturación por servicios, llegando a los 117,7 millones de euros, mientras que las ventas de mercancías mejoraron un 1,25%, situándose en 3.054 millones de euros.
En su Memoria Anual, la compañía francesa asegura que continuará abriendo nuevos hipermercados durante estos próximos años y manteniendo una agresiva política de precios.
Aunque con cifras todavía muy lejanas a las registradas antes de la crisis –Alcampo facturó 3.474 millones de euros en 2008-, Alcampo se sitúa como la sexta compañía de distribución minorista en el mercado español, con una cuota de mercado del 3,7%, según datos de la consultora Kantar Worldpanel, perdiendo una décima respecto al ejercicio 2014.
Las inversiones también registraron una evolución positiva, creciendo de 70,9 millones en 2014 a 82,85 en 2015. Su plantilla conjunta rozaba los 10.000 trabajadores al cierre de 2015.
En cuanto a su red comercial, Alcampo posee un total de 54 centros propios -uno más que en 2014-, ha realizado varias remodelaciones de antiguos hipermercados y cuenta con 32 gasolineras, una más.
Respecto a la deuda, durante el pasado año creció de 15,2 miullones a 20,3 millones durante el último ejercicio.


