La marca lleva al mercado español una selección de sus productos icónicos, elaborados diariamente siguiendo recetas tradicionales
PAUL refuerza su desarrollo en España con una propuesta centrada en su savoir-faire en panadería y pastelería francesa, ya presente en sus establecimientos de Barcelona y Madrid. Con más de 160 años de historia, la marca traslada al mercado español un modelo basado en la elaboración diaria y en una selección de sus creaciones más representativas.
La compañía, que cuenta con más de 400 establecimientos en Francia y más de 850 a nivel global en 56 países, articula su propuesta en torno al producto, con una ejecución que combina técnica, consistencia y respeto por los procesos propios de cada elaboración.
Entre sus referencias más reconocibles destacan la baguette, trabajada con fermentaciones largas y horneada varias veces al día; el croissant, elaborado mediante un laminado preciso con mantequilla; y el éclair, relleno y glaseado de forma artesanal. A ellos se suman otras especialidades como el pain au chocolat o el macaron, que completan una propuesta alineada con la tradición francesa.
Todas las elaboraciones responden a un enfoque basado en la especialización por categorías, con equipos dedicados que garantizan coherencia en la ejecución y una calidad constante en cada producto.
“España es un mercado clave en el desarrollo internacional de PAUL. A través de nuestros establecimientos en Barcelona y Madrid queremos acercar al consumidor una experiencia auténtica de panadería francesa, basada en el oficio, la consistencia y el producto elaborado a diario”, señala Richar Vidal, Country Manager de PAUL España.
Con esta implantación, PAUL continúa consolidando su posicionamiento en España a través de una propuesta que pone en valor su origen, su saber hacer y una selección de productos que forman parte de la identidad de la marca.

