El grupo mexicano, que hasta ahora había crecido en España con conceptos propios como Chambao y Mamazzita, da un nuevo paso en Madrid a través de la adquisición de Tepic, referente de la cocina mexicana tradicional desde 2008. El objetivo: unir la experiencia internacional de RosaNegra con la identidad y trayectoria de un restaurante consolidado para abrir una nueva etapa centrada en la gastronomía
Grupo RosaNegra abre un nuevo capítulo en su expansión en Madrid, pero esta vez lo hace de una forma diferente. Después de desembarcar en España con Chambao en 2022 y continuar su crecimiento con Mamazzita en 2025, el grupo mexicano apuesta ahora por una fórmula inédita en su trayectoria madrileña: la adquisición de Tepic, uno de los restaurantes mexicanos con mayor recorrido de la capital.
Fundado en 2008 en el barrio de Chueca, Tepic nació con una idea muy clara: demostrar que la cocina mexicana podía ocupar un lugar propio en Madrid lejos de los clichés y los estereotipos. Años después, desde su actual ubicación en la calle Ayala, en el barrio de Salamanca, sigue defendiendo una cocina mexicana tradicional basada en autenticidad, producto y respeto por el recetario.
La operación parte de una premisa sencilla: Tepic seguirá siendo Tepic. Grupo RosaNegra no incorpora el restaurante para trasladar a él los códigos de otros conceptos del grupo. Esta adquisición nace precisamente del reconocimiento de una identidad construida durante casi dos décadas y de la voluntad de hacerla crecer sin perder aquello que la ha hecho relevante. La experiencia de RosaNegra se sumará a la trayectoria de Tepic para trabajar en una nueva etapa del proyecto.
En esta nueva etapa, Grupo RosaNegra cuenta también con el apoyo del restaurantero Carlos Osorio en su estrategia de expansión en Europa, siendo Tepic el primer proyecto concretado. Su incorporación al proyecto responde a la voluntad del grupo de seguir identificando oportunidades de crecimiento en el mercado europeo, tanto a través del desarrollo de sus propias marcas como mediante la incorporación de conceptos ya consolidados.
La incorporación de Tepic supone también un movimiento significativo dentro del portafolio madrileño de Grupo RosaNegra. El grupo ha construido buena parte de su universo alrededor de conceptos donde gastronomía, diseño, música, ambiente y entretenimiento forman parte de una misma experiencia. Su propia definición corporativa habla de restaurantes y espacios de hospitality en los que cocina, atmósfera, servicio y energía conviven dentro de un mismo concepto. Con Tepic, sin embargo, el punto de partida será otro: la gastronomía ocupará el centro.Lejos de una propuesta apoyada en el espectáculo, esta nueva etapa quiere poner el foco en la cocina mexicana, en su producto, en su recetario y en todo aquello que durante años ha construido la personalidad de Tepic.
Y no parece casual que RosaNegra haya elegido precisamente este restaurante para hacerlo. Desde 2008, Tepic se define como un concepto de cocina mexicana tradicional alejada de clichés. En su despensa aparecen ingredientes como chiles, jícama, epazote o tomatillo, cultivados en su propio huerto en Ávila para poder trabajar con materia prima difícil de encontrar en España.
Cuando Tepic abrió en Chueca en 2008, buena parte de la oferta mexicana de Madrid continuaba asociada a una visión mucho más estereotipada de la cocina del país. El restaurante nació precisamente para escapar de ese imaginario.
Su traslado posterior al barrio de Salamanca permitió desarrollar una propuesta más amplia, con una zona gastronómica y una barra-mezcalería que reúne más de sesenta referencias de tequila y mezcal, manteniendo siempre la cocina como eje principal.
Ese recorrido también ha tenido reconocimiento gastronómico. La propia oficina de turismo de Madrid destaca su cocina mexicana alejada de tópicos y recoge que el restaurante fue reconocido como Bib Gourmand por la Guía Michelin, una distinción vinculada tradicionalmente a propuestas con buena relación entre calidad y precio. Es precisamente esa credibilidad construida durante años la que Grupo RosaNegra quiere preservar.
Esta adquisición une dos formas diferentes de haber llevado México a la restauración. Por un lado, Grupo RosaNegra, que ha desarrollado un portfolio internacional de conceptos gastronómicos y de hospitality con presencia en México, Madrid y Miami, combinando cocina, diseño, servicio y entretenimiento. Por otro, Tepic, un restaurante que lleva desde 2008 construyendo su identidad desde Madrid y defendiendo una interpretación más tradicional y reconocible de la cocina mexicana.

