Al día

Saladier se une con plataformas solidarias para luchar contra el desperdicio de alimentos

Saladier, el nuevo concepto gastronómico sostenible y natural que ha venido para revolucionar la alimentación gourmet y creativa, abrió sus puertas el pasado 13 de agosto en el Paseo del Prado de Madrid. Esta experiencia tiene en su ADN desde su nacimiento la lucha por el respeto al medio ambiente y por conseguir una sociedad más justa. Una de las primeras áreas que quiere atacar es en la lucha frente al desperdicio de alimentos: un gravísimo problema a nivel mundial del que no todos somos conscientes. Según datos de la FAO, cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de comida, lo que supone un enorme impacto negativo social y económico (se calcula que representa un coste mundial de 800.000 millones de euros) y también medioambiental. Para intentar poner su granito de arena para el freno de este problema, Saladier se une a plataformas como Too Good To Go y, más recientemente, a Phenix, ambas con el mismo objetivo: combatir el despilfarro alimenticio.

Saladier no es solo un restaurante con conciencia, sino que ha nacido para ser concebido como una experiencia auténtica, natural y deliciosa que ofrece cocina moderna con su propia firma, garantizando al cliente los ingredientes más frescos y naturales y las recetas más auténticas. Su cocina utiliza más de 100 ingredientes y múltiples combinaciones.

Ha sido concebido como una revolución de la alimentación natural y personalizada: consiguiendo proporcionar a través de sus platos una experiencia para los cinco sentidos y proponiendo un reencuentro con lo natural. Además, esta experiencia (que nos presenta el concepto de “personal fooder” o asesor personalizado para elaborar y maridar adecuadamente los platos) permite disfrutar de una gama de platos ideales y deliciosos de entre todas las creativas combinaciones que se pueden obtener en Saladier, previamente estudiados y seleccionados.

La sostenibilidad y el respeto al medio ambiente es uno de los puntos más fundamentales de su filosofía y se actúa en consecuencia a la hora de escoger los ingredientes, lo más locales posibles, así como la decoración del restaurante, donde predominan materiales naturales, y, por supuesto, en los envases escogidos para el take away, libres de tintas y elaborados con caña de azúcar. Saladier es además una experiencia alternativa y altamente creativa, que no olvida el toque humano y que propone comer “en casa y como en casa”. Aunque las ensaladas son la base de muchos de sus platos, ofrecen mucho más que eso: pescados frescos, carnes marinadas y un sinfín de especias exóticas, como zaatar and sumak, son algunos de los ingredientes que pueden degustarse en este restaurante de cocina mediterránea con toques internacionales, con recetas de Oriente Medio o influencias del sur de Francia.

“Desde Saladier, haremos lo que esté en nuestra mano para ayudar al medio ambiente, con acciones para evitar el desperdicio de nuestros alimentos, promoviendo un sentimiento de conciencia en la sociedad y de consumo responsable”, explica Walid Sultani, promotor de la iniciativa, cuyo restaurante abrió sus puertas hace escasos días, tras haber sido retrasada su apertura a causa de la pandemia.

Too Good To Go es una app que conecta a establecimientos con excedente diario de comida con usuarios que recuperan esos alimentos a precio reducido para que no se desperdicie. Por su parte, Phenix funciona de forma parecida, bajo la promesa de dar “una segunda vida” a los alimentos. “La filosofía, objetivos y forma de funcionar de estas plataformas van muy en la línea con nosotros, por eso los hemos escogido”, explican desde Saladier.

 

Un problema creciente de dimensiones planetarias

Los datos del despilfarro de alimentos a nivel global son demoledores: según publica la FAO, el 28% de la superficie agrícola del mundo se usa anualmente para producir alimentos que van a ser desperdiciados y el volumen total del agua usada cada año para producir estos alimentos que acaban en el vertedero (250 km3) equivale a tres veces el volumen del lago de Ginebra. Esta acción deja una huella de carbono de 3.300 millones de toneladas de equivalente de CO2 de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera por año. “No todo el mundo es consciente de estas cifras y, aunque desde casa se puede hacer mucho, los establecimientos y restaurantes tenemos una responsabilidad muy importante para hacer frente a este problema desde nuestros locales y dar ejemplo a los clientes”, explican Juan Manteca y Hugo Lepper, directores de operaciones en Saladier.

Por su parte, el espacio Saladier, que tiene capacidad para 50 comensales y está equipado con todas las medidas sanitarias y de seguridad que la situación actual requiere, está decorado con materiales sostenibles, con una paleta de colores en tonos tierra, nuez, oliva o beige para hacer sentir relajación y comodidad, haciendo un guiño a lo natural. La música, la temperatura y el ambiente harán el resto y se configurarán como un ideal tan apto para una comida en medio de la jornada laboral como para disfrutar sin prisa de una velada vespertina entre amigos.

Aunque su restaurante puede visitarse en Paseo del Prado, 32, de Madrid, el servicio a domicilio funciona a través de Glovo, Uber Eats y JustEat o por teléfono (917 51 69 91). Más información en su web www.saladier.com y en sus perfiles de Facebook e Instagram.