Cuando los retinoides no dan los resultados esperados, déjanos que te contemos una cosa: “hay algo que falla”, sentencia una cosmetóloga
Si el elixir de la eterna juventud existiera, seguro, sería algo muy parecido a los retinoides. Por algo es el ingrediente cosmético de moda y el único al que se le conoce como el estándar de oro antiedad, “sin embargo, todavía encuentro a personas, no demasiadas, que me dicen que el retinol no les funciona”, confiesa Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. A todas ellas, la creadora de Byoode responde lo mismo. “hay alguna cosa que falla. O quizá sea más de una”, añade.
Aprende a distinguir tu retinol
Cuando se habla de retinol, se hace de una forma muy general, pero no todos los retinoides son iguales. “En muchas ocasiones, decimos que usamos retinol, cuando, en realidad, queremos decir que usamos retinoides, que los hay de varios tipos y no todos tienen la misma potencia”, expone Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8. “De más a menos, los más famosos son el retinyl retinoato, el retinal o retinaldehído, el retinol puro y, finalmente, los ésteres de retinol, los menos efectivos”, añade.
Y es que, a menudo, los cosméticos leemos que contienen 'retinol' en la etiqueta, pero “si revisamos los ingredientes, descubrimos que en realidad contienen derivados menos potentes, como los retinoles en su forma de palmitato, que tienen una acción más suave y no tienen el mismo impacto que el retinal u otros retinoides de última generación”, apostilla Marta Agustí, directora dermocosmética de Omorovicza. Así que, tal y como advierte la cosmetóloga y creadora de Byoode, “si el retinoide que estás aplicando no tiene ese efecto wow que esperas, fíjate bien en qué tipo de activo contiene el cosmético que usas, porque es posible que no sea un retinoide demasiado potente”
Ojo con el orden
“Otra práctica común que limita la eficacia del retinol es aplicar primero la crema hidratante y luego el retinol, con la idea de evitar irritaciones”, explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. “Aunque este truco puede ser útil para principiantes o pieles extremadamente sensibles, también estás disminuyendo el impacto del retinol sobre la piel, ya que la hidratante crea una barrera que limita su absorción”, apostilla Mireia Fernández, la directora dermocosmética de Perricone MD.
Lo ideal, según la experta de Perricone MD, es “aplicar el retinol directamente sobre la piel limpia y seca después de un sérum con ácido hialurónico que ayudará a que actúe mejor en la piel. Después, dejar que se absorba antes de seguir con la crema hidratante”
¿Estás siendo rácana con el retinol?
A quien empieza a usar retinoides, desde el primer momento, se le incide mucho en que tiene que retinizar la piel, es decir, acostumbrarla al uso de este nuevo ingrediente. “Este proceso pasa por ir introduciendo el retinoide poco a poco en la piel y no a diario desde el inicio. Este proceso termina como un mes después”, señala Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.
Si bien esto es fundamental, el problema es si, después, lo sigues usando en días alternos. “Hay quien, por desconocimiento, despiste o por miedo, pasado el mes, sigue usando los retinoides en días alternos. Así, lo único que conseguiremos, es tirar el dinero. Para sacarle el mayor partido, los retinoides se tienen que aplicar a diario”, añade Nieto.
“Lo mismo ocurre con el Skin Cycling, que habla de usar retinoides solo pocos días a la semana para que la piel descanse. Ese gesto de descanso, lo que produce, es que la piel nunca llegue a trabajar bien con el retinol, que no se entiendan. Retrasa sus efectos y produce más efectos secundarios”, concluye la experta.

