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La importancia de implementar sistemas de gestión de almacenes para incrementar la productividad de tu empresa

En los últimos años, la evolución de la cadena de suministro ha puesto de manifiesto la importancia de digitalizar los centros logísticos por medio de soluciones tecnológicas. Ya en 2018, un estudio sobre los software de gestión de almacenes (SGA) en España, publicado por la consultora SoftDoit, concluyó que el 38,9% de las empresas encuestadas obtuvo un ROI en menos de 1 año, mientras que el 47,2% lo logró entre 1 y 2 años.

Por ello, desde Moinsa, compañía especializada en ofrecer soluciones tecnológicas para la cadena de suministro, explican las ventajas de implementar un SGA en las empresas del sector. Además, nos descubren ARCANTE, una solución 360º que ha desarrollado la compañía para la automatización de procesos y control de la actividad en tiempo real.

 

Digitalizar el almacén para impulsar la productividad y reducir costes

Los SGA son una solución tecnológica diseñada para administrar, de manera integral, las actividades de los almacenes. Entre sus beneficios, Moinsa destaca:

  • Ahorro de costes operativos. Por medio de esta solución tecnológica se simplifican los procesos, otorgando a la cadena de distribución un uso más efectivo. Esto ayuda a reducir los costes, mejorar los trabajos de almacenamiento y producción y en definitiva, optimizar el flujo del almacén.
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  • Amplia visibilidad de inventario. Este software proporciona datos del inventario en tiempo real gracias al seguimiento que puede tener cada materia prima y producto a través de los números de serie y códigos de barras. El SGA registra los movimientos y ubicaciones con el fin de tener una visión global del inventario.
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  • Una mayor eficiencia y satisfación de los empleados. Un SGA ayuda a mejorar la productividad de los operarios en el almacén, ya que optimiza la colocación del inventario para reducir significativamente la distancia que recorre un empleado entre pedido y pedido. Esto no sólo favorece a la producción de la compañía, sino que mejora el clima laboral y el trabajo en equipo.
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  • Aumento de la fidelización de clientes y proveedores. Cuando se tiene el control absoluto del almacén, la relación que tiene una empresa con sus clientes y proveedores es más fluida, ya que se tiene la capacidad de automatizar la recepción de envíos y solventar los problemas que pueden surgir tanto en la cadena de suministro como en la de demanda.

Según explica Ismael Herreros, CTO de Moinsa, “el auge de las ventas online ha hecho que sea necesario tomar medidas logísticas capaces de asumir la creciente demanda y garantizar las entregas de manera óptima, pues son frecuentes las roturas de stock, las incidencias de transporte o la falta de organización de la conocida como logística inversa”.

 

Una solución dirigida a las pequeñas y medianas empresas del sector logístico

La combinación del mundo offline y online en logística cobra cada vez más relevancia. Independientemente de la actividad, ninguna industria escapa de la necesidad de integrar soluciones tecnológicas para mejorar la comunicación en planta, la trazabilidad del producto y el nivel del servicio. En este sentido, Herreros destaca que “aunque muchas de las grandes compañías cuentan con su propio SGA, para las PYMES españolas es fundamental contar con un software modular y personalizado a sus necesidades, que les permita mantener su producción y competitividad frente a los big players del sector. Es ahí donde ARCANTE entra en acción”.

La solución desarrollada por Moinsa facilita la gestión del stock de forma ágil y eficiente, aumentando la productividad gracias a la automatización de tareas y el control centralizado de la información. A su vez, puede integrarse con tecnología RFID, sistemas de voz para picking,  transelevadores, sistemas de clasificación o básculas de pesaje, entre otros. Todo ello por medio de una interfaz intuitiva y la exportación de informes en diferentes formatos.

“ARCANTE está destinado a cualquier tipo almacén con actividad dentro de cualquier sector, ya que es capaz de cubrir todos los procesos operativos del ciclo de la mercancía. Por ejemplo, el software ayuda a gestionar caducidades en sectores como el alimentario o el farmacéutico, etiquetado automático en el hortofrutícola, e incluso tallas y colores dentro de la industria textil”, indica Herreros.