Bosch entra de lleno en el sector del hidrógeno verde con una nueva tecnología para el tratamiento del agua

"Un mundo climáticamente neutro no funcionará sin hidrógeno verde", afirma Stefan Hartung, presidente del Consejo de Administración de Bosch. La compañía amplía ahora su negocio a la tecnología para el tratamiento del agua. Además de los sistemas habituales de tratamiento de agua por ósmosis inversa, Bosch ofrecerá nuevas soluciones especialmente diseñadas para zonas remotas y emplazamientos en alta mar. "La producción de hidrógeno verde requiere, sobre todo, agua ultrapura. Con nuestros sistemas especiales, el tratamiento del agua se puede realizar en cualquier lugar, incluso en las zonas más remotas del mundo, de forma económica y respetuosa con el medio ambiente", destaca Hartung. Los sistemas diseñados por Bosch Manufacturing Solutions no sólo son robustos y requieren poco mantenimiento, sino que, en comparación con las soluciones habituales en el mercado, eliminan la necesidad de productos químicos en el proceso de tratamiento del agua. Con su entrada en este nuevo campo de negocios, Bosch cierra el círculo y completa su gama de productos y servicios: "Desarrollamos tecnología para el tratamiento del agua, así como para la generación, compresión, almacenamiento y utilización de hidrógeno - y lo hacemos para diversos sectores. Casi ninguna otra empresa ofrece una cartera tan amplia", afirma Hartung.

El tratamiento del agua constituye el primer y más importante eslabón de la cadena de valor del hidrógeno. Bosch ha desarrollado la tecnología de tratamiento del agua para la electrólisis en sus sedes de Renningen, Stuttgart-Feuerbach y České Budějovice, y, a lo largo de este año, se añadirán proyectos piloto externos. El lanzamiento al mercado de los sistemas está previsto para 2024, y Bosch presentará esta tecnología en el Bosch Tech Day que se celebrará en Stuttgart-Feuerbach el próximo 13 de julio de 2023.

Sistemas especiales de tratamiento de agua para las condiciones más extremas

Los electrolizadores necesitan agua ultrapura para producir hidrógeno. "Las impurezas en el agua pueden inutilizar los electrolizadores en muy poco tiempo", explica Wolfgang Schleifenbaum, director de la unidad de negocio Hidrógeno de Bosch Manufacturing Solutions. En el futuro, el hidrógeno se producirá en zonas con fuertes vientos o abundante sol: África, Sudamérica o el norte de Europa, por ejemplo. Los emplazamientos en alta mar o en el desierto presentan desafíos particulares: distancias considerables de las instalaciones técnicas o agua con alto contenido en sal o minerales, entre otras circunstancias que pueden dificultar el tratamiento del agua. Por ello, la demanda de equipos especiales es cada vez más alta: Bosch prevé que, a partir de 2035, se necesitarán en todo el mundo unos 500 sistemas de tratamiento de agua de este tipo cada año.

Los sistemas de Bosch son capaces de eliminar los minerales del agua mediante procesos térmicos y electroquímicos para obtener el agua ultrapura necesaria para la electrolización. Gracias a un proceso de tratamiento sin medios filtrantes, los operadores pueden prescindir completamente del uso de productos químicos. "El hidrógeno verde sólo es sostenible si su producción no causa daños colaterales al medio ambiente; por ejemplo, vertiendo productos químicos en nuestras aguas, ya de por sí muy contaminadas", explica Schleifenbaum. Para el mantenimiento predictivo de los equipos, incluso en remoto, Bosch ofrece soluciones de software que garantizan un funcionamiento apropiado en condiciones ambientales adversas.

Sistemas industriales para el tratamiento del agua en zonas desarrolladas

La demanda de agua ultrapura para los proyectos mundiales de hidrógeno es enorme. Mientras el mundo se esfuerza por alcanzar los objetivos climáticos de París, Bosch calcula que, a partir de 2050, la demanda anual del agua utilizada en la electrólisis ascenderá a unos cuatro kilómetros cúbicos - más que el volumen que el Embalse de la Serena, el más grande de España y el tercero de Europa.  España también tiene planes ambiciosos, el Gobierno ha fijado electrolizadores de H2 con una capacidad total de 4 gigavatios para 2030 (fuente: Gobierno de España, 2020). Por su parte, la UE pretende instalar 40 gigavatios de capacidad de electrólisis en Europa para 2030, con planes para producir hasta diez millones de toneladas métricas de hidrógeno renovable (fuente: Comisión Europea, 2020). "El hidrógeno desempeñará un papel crucial en el suministro energético del futuro. Las industrias de todo el mundo deben utilizar hidrógeno si quieren llegar a ser climáticamente neutras. Bosch suministra tecnología para el tratamiento del agua que cumple diferentes requisitos en cuanto al tamaño, el rendimiento y la localización de los electrolizadores", señala Schleifenbaum. Para el tratamiento del agua en zonas desarrolladas, Bosch planea ampliar su cartera con sistemas industriales que utilizan procesos de ósmosis inversa e intercambiadores de iones para convertir el agua del grifo en el agua ultrapura que necesitan los electrolizadores. Con esta combinación de equipos industriales y especiales para situaciones extremas, Bosch cumple los requisitos de los proyectos de electrólisis en todo el mundo.

Tratamiento del agua con tecnología de Bosch - "Innovación para tu vida"

Las tecnologías de Bosch también ayudan a mantener y preservar las cada vez más valiosas reservas de agua potable. El sistema de Bosch es especialmente eficiente, ya que reduce hasta en un tercio la cantidad de agua necesaria para producir el agua utilizada en el proceso de electrólisis en comparación con las soluciones habituales en el mercado. Además de producir agua para la electrólisis, los sistemas especiales también se pueden adaptar para producir agua potable. "Con nuestros sistemas de tratamiento de agua, seguimos la directriz de Bosch y ofrecemos tecnología que es 'Innovación para tu vida'. En zonas donde escasea el agua potable, podemos contribuir con nuestra tecnología a mejorar el suministro", afirma Schleifenbaum.