Una vez corregido el efecto de la inflación, la inversión en innovación del Gran Consumo creció un 9 % respecto a 2024, avanzando de forma sostenida hacia la recuperación de los niveles previos a la pandemia. La industria lidera el esfuerzo inversor con 787 millones de euros, por delante de la distribución (444 millones) y del sector agrario (180 millones). La innovación se consolida así en el día a día del sector: más del 60 % de las empresas asegura innovar de manera activa y más del 80 % de los consumidores percibe los alimentos y bebidas españoles como innovadores y alineados con sus necesidades, aunque el 59 % considera que los nuevos lanzamientos tienen un precio elevado. Entre las 20 innovaciones más destacadas del año figuran proyectos impulsados por compañías como Mahou San Miguel, Bayer, Ecoembes, el CNTA, Mercadona, Lidl y Unilever.
La innovación vuelve a ganar impulso en el sector del Gran Consumo. Así lo refleja la primera Radiografía de la Innovación en Gran Consumo en España, presentada en la 9ª edición del Observatorio de Innovación en Gran Consumo (OIGC), una iniciativa impulsada por el Institut Cerdà que ofrece el análisis más exhaustivo realizado hasta ahora sobre la evolución innovadora de toda la cadena de valor.
Una inversión en máximos históricos
En 2025, el Gran Consumo destinó 1.411 millones de euros a innovación, la cifra más elevada registrada hasta la fecha. La industria lidera el esfuerzo inversor con 787 millones, seguida de la distribución (444 millones) y del sector agrario (180 millones).
Más allá del dato absoluto, la tendencia confirma una recuperación sólida. Una vez descontada la inflación, la inversión creció un 9 % respecto a 2024 y un 17 % frente a 2023, consolidando una senda ascendente que acerca al sector a los niveles previos a la pandemia.
Si se compara con el conjunto del tejido empresarial español, la intensidad inversora varía según el eslabón: industria (1,91 %) y distribución (2,41 %) se sitúan en línea con la media nacional (2 %), mientras que el ámbito agrario queda por debajo, con un 0,36 %.
La I+D también acelera
La inversión en Investigación y Desarrollo alcanzó en 2025 los 480 millones de euros, otro máximo histórico. En términos reales, supone un incremento del 5,7 % interanual, confirmando un crecimiento sostenido en los últimos ejercicios.
Pese a esta evolución positiva, el esfuerzo en I+D del Gran Consumo español sigue por detrás del de países líderes en innovación como Alemania, Bélgica o Países Bajos. Una de las razones es la estructura empresarial, con un peso muy elevado de pymes frente a mercados donde predominan grandes compañías con mayor capacidad de inversión.
Predominio de la financiación privada
La innovación en la cadena de Gran Consumo se sostiene fundamentalmente con fondos privados, que representan más del 90 % del total, una proporción superior a la media del conjunto de la economía española (alrededor del 80 %).
Aunque entre el 58 % y el 85 % de las empresas innovadoras participaron en proyectos con financiación pública en 2025, estas ayudas siguen teniendo un papel complementario. Las principales dificultades señaladas son la complejidad administrativa, la falta de información sobre convocatorias y los requisitos exigidos.
Más empresas innovando… y de forma continua
Desde 2018, el número de compañías que innovan ha crecido de forma notable. Si entonces apenas un tercio lo hacía, en 2025 más del 60 % de las empresas de todos los eslabones declara desarrollar actividades innovadoras. Además, entre un 23 % y un 34 % asegura hacerlo de manera continuada, lo que evidencia que la innovación ya forma parte estructural del negocio.
Este esfuerzo tiene impacto directo en los resultados: en 2024, entre el 20 % y el 39 % de la facturación de las empresas que lanzaron nuevos productos procedía de esas novedades, muy por encima del 14 % registrado en 2018.
Tecnología, eficiencia y resiliencia, en el centro
En 2025, la incorporación de nuevas herramientas y tecnologías se sitúa como la principal prioridad innovadora del sector (42 %). Le siguen la optimización de procesos (35 %), la sostenibilidad (33 %) y la mejora de productos existentes (33 %), todas ellas por delante del lanzamiento de nuevas referencias (26 %).
El foco se desplaza así hacia reforzar la competitividad, la eficiencia y la capacidad de adaptación, más que a ampliar el surtido.
Cambian las barreras a la innovación
La falta de recursos propios ha perdido peso como freno a la innovación entre 2018 y 2025. En distribución, por ejemplo, pasa del 28,5 % al 21,7 %. En cambio, gana relevancia la dificultad para acceder a financiación externa, que se convierte en el principal obstáculo económico.
Una percepción positiva del consumidor
La innovación del sector también es reconocida por los consumidores. En 2025, el 80,7 % considera innovadores los alimentos y bebidas españoles, y más del 83 % cree que las novedades del mercado responden a sus necesidades. Además, el 61 % opina que estos productos son más innovadores que los de otros países.
El precio sigue siendo un punto sensible: el 59 % percibe los nuevos lanzamientos como caros o muy caros, aunque esta cifra mejora claramente frente al 70 % registrado en 2023, en pleno contexto inflacionario.
Un sector con margen para seguir creciendo
Según Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà, “los datos reflejan un sector que recupera ritmo inversor y consolida la innovación como un pilar estratégico. España cuenta con talento y empresas comprometidas, lo que abre un amplio margen para seguir ganando competitividad en los próximos años”.
Las 20 innovaciones más destacadas de 2025
Durante la jornada también se dieron a conocer las 20 innovaciones más relevantes del año, seleccionadas entre más de 350 iniciativas analizadas en toda la cadena. La elección corrió a cargo de un comité independiente formado por 16 expertos multisectoriales, que valoró criterios como implantación, generación de valor, eficiencia, sostenibilidad y adaptación al mercado.
Entre los proyectos reconocidos figuran soluciones de economía circular, digitalización, sostenibilidad y eficiencia operativa impulsadas por compañías como Mahou San Miguel, Bayer, Ecoembes, Mercadona o Unilever, así como iniciativas de colaboración público-privada orientadas a acelerar la llegada de nuevas tecnologías y productos al mercado.
Con esta novena edición, el Observatorio de Innovación en Gran Consumo refuerza su papel como referente para medir y entender la transformación innovadora del sector en España.

