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El presidente de AECOC, Javier Campo, alerta del riesgo de "japonización" de la economía española


En su opinión, nuestro país precisa reformas estructurales que exigen estabilidad política, institucional y regulatoria para recuperar su potencial de crecimiento

El Presidente de AECOC, Javier Campo, ha advertido hoy en la ponencia de apertura del Congreso AECOC del riesgo de que las economías del sur de Europa, y en especial, la española entre en un proceso de “japonización” que les reste potencial de crecimiento.
Un escenario de “japonización”, ha explicado, debe cumplir necesariamente 5 condiciones:

1. Contar con un tipo de interés natural inferior a cero
2. Elevados niveles de deuda pública
3. Deflación muy baja o inflación
4. Envejecimiento de la población
5. Reducción prolongada y significativa del crecimiento potencial

En definitiva, la “japonización” es el resultado de un fuerte “shock” financiero y una severa recesión combinada con fuertes desequilibrios estructurales y un conjunto de desacertadas políticas económicas.

“Desde 2009, las principales economías desarrolladas han cumplido cuatro de las cinco condiciones, lo que ha reducido de forma notable su capacidad de crecimiento. Y, en este contexto, los gobiernos intentan tomar medidas cortoplacistas para aplanar el ciclo, pero no hacen reformas estructurales que permitan incrementar el crecimiento potencial”, ha valorado Campo.

Impulso de la economía española

En opinión de Javier Campo, la economía española necesita impulsar reformas que permitan incrementar la población activa, aumentar la tasa de actividad, mejorar la productividad y reducir la deuda y el déficit públicos.

Para el presidente de AECOC el incremento de la población activa pasa por impulsar el retraso de la edad de jubilación, la mejora de la tasa de natalidad y una integración ordenada de la inmigración.

Aumentar la tasa de actividad supone trabajar en dos direcciones: reducir el paro estructural y reformar el mercado laboral. Apostar por la educación y, en especial, por la formación dual es clave, en opinión de Campo, para el primero de los apartados, mientras que, en el segundo de los ámbitos, hay que trabajar para evitar la “dualidad” del empleo, mejorar la flexibilidad y facilitar el sistema de formación de salarios.

En cuanto a la mejora productiva, el presidente de AECOC apuesta por incrementar la innovación y la adopción de nuevas tecnologías (big data, robótica…), aumentar el tamaño de las empresas y reducir los costes de “residencia”, entre otros aspectos.

Finalmente, y de cara a reducir la deuda y el déficit públicos, Javier Campo considera que sería necesario reformar el sistema de pensiones para hacerlo sostenible, mejorar la eficiencia del sistema sanitario o reducir las subvenciones -en muchos casos discrecionales-; todo ello evitando subir los impuestos que es lo contrario a lo que demanda el ciclo.

El presidente de AECOC ha remarcado que “nuestro potencial de crecimiento es muy bajo” y que necesitamos reformas estructurales que exigen de estabilidad política, institucional y regulatoria para poder ponerse en marcha. “Ya hemos perdido cuatro años con reformas cortoplacistas y no podemos permitirnos perder más tiempo; necesitamos cambios profundos que impulsen el crecimiento de la economía española”.

Campo ha señalado algunos de los indicadores que ilustran esta ralentización del crecimiento, como la caída del consumo que, según los cálculos de AECOC, este año crecerá un 1,8%, mientras que en 2020 la subida sería del 1,3%. “Lo que nos preocupa es que el consumidor tenga ingresos y confianza para dinamizar la economía”, ha concluido Campo.

 

Sobre AECOC

AECOC es la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores, una de las mayores organizaciones empresariales del país y la única en la que la industria y la distribución del gran consumo trabajan conjuntamente para desarrollar buenas prácticas y estándares tecnológicos que ayuden a las empresas a ser más eficientes y competitivas, aportando valor al consumidor. Engloba tanto a las mayores compañías como a las pequeñas y medianas empresas y representa sectores tan diversos como el de la alimentación y bebidas, textil, electro, ferretería y bricolaje, salud y hostelería, entre otros. Cuenta con más de 30.000 empresas asociadas cuya facturación conjunta supone cerca del 20% del PIB nacional.