La marca del distribuidor (MDD) consolida su avance en la distribución alimentaria española, impulsada en gran medida por el dinamismo de las enseñas de surtido corto como Mercadona, Lidl, Aldi y DIA. En los dos últimos años, la cuota en valor de la MDD ha crecido un 14%, hasta situarse en el 45,6% en 2025, frente al 40% registrado en 2023. Solo en el último ejercicio, el avance ha sido de 1,7 puntos porcentuales respecto a 2024, cuando alcanzaba el 43,9%.
Según los datos de Worldpanel by Numerator, nueve de cada diez euros de crecimiento de la marca propia proceden directamente del empuje de este tipo de cadenas, caracterizadas por un surtido más ajustado y una fuerte presencia de referencias propias.
El trasfondo de esta evolución es un consumidor que prioriza cada vez más el ahorro. La relación calidad-precio se ha convertido en el principal criterio a la hora de elegir establecimiento, desplazando a la proximidad, que había liderado el ranking en 2024. En tercer lugar se sitúa la posibilidad de concentrar toda la compra en un único punto de venta.
El precio no solo influye en la elección de enseña, sino también en los elementos que refuerzan la fidelidad. Las promociones y ofertas ganan protagonismo —han escalado cuatro posiciones desde 2021—, mientras que la calidad de los frescos pierde peso relativo en la decisión de compra.
Otros factores relevantes en la elección del supermercado son la percepción de precios competitivos de forma habitual, la limpieza y el orden del establecimiento, la calidad de la propia MDD, la disponibilidad de productos de calidad, la existencia de aparcamiento y los beneficios asociados a las tarjetas de fidelización.
Precisamente, los programas de fidelidad emergen como uno de los grandes catalizadores competitivos. La tarjeta y sus ventajas son el factor que más ha crecido en importancia en los últimos años, avanzando cinco posiciones en el ranking de motivaciones. Este elemento se consolida como palanca estratégica para cadenas como Lidl o DIA, así como para operadores regionales como BM Supermercados, en un entorno donde el precio marca el paso del consumo.

