El gran consumo español crece en 2025, pero consolida un mercado a distintas velocidades

El mercado español de gran consumo cerró 2025 con un nuevo máximo histórico de facturación, aunque el avance vuelve a poner de manifiesto una realidad cada vez más compleja y segmentada. El crecimiento se mantiene, pero lo hace de forma desigual según categorías, canales y perfiles de consumidor, configurando un escenario que exige una lectura más fina por parte de fabricantes y distribuidores.

Según el informe El Mercado del Gran Consumo en España. Principales tendencias de 2025, elaborado por NIQ, los hogares españoles destinaron 131.000 millones de euros a la cesta de la compra, lo que supone un incremento del 5,8% respecto al ejercicio anterior. Este resultado se apoya en una combinación de crecimiento real de la demanda (+2,5%) y un repunte del precio medio del 3,2%, todavía condicionado por la inflación acumulada de los últimos años.

No obstante, la evolución del consumo no fue homogénea a lo largo del ejercicio. El informe destaca el fuerte dinamismo del verano, que actuó como principal palanca de crecimiento y permitió compensar un último tramo del año más moderado. La campaña de Navidad se saldó con un comportamiento estable en comparación con 2024, aunque algunas categorías estacionales, como chocolates, bebidas alcohólicas o maquillaje, mostraron un menor recorrido en volumen.

Los frescos refuerzan su papel estratégico en la cesta

En el análisis por secciones, los productos frescos se consolidan como el gran motor del mercado. En 2025, esta área registró un crecimiento del 9,3% en valor, muy por encima de la media del gran consumo, y logró incrementar la demanda en todas sus categorías, reforzando su peso estratégico en la cesta de la compra.

Dentro de este grupo, los huevos se situaron como la categoría más dinámica, con un avance del 6,6% en volumen, pese a los fuertes incrementos de precios registrados en el último trimestre del año. Les siguieron las frutas (+5,5%), la carne (+3,8%) y las verduras (+3,1%). Estos datos evidencian que, incluso en un contexto de mayor control del gasto, el consumidor sigue priorizando el consumo de productos frescos, percibidos como esenciales y con mayor valor añadido.

Por su parte, los productos envasados mantuvieron una evolución positiva, aunque a un ritmo más contenido, con un aumento del 4,3% en valor. En este bloque, destacaron los refrigerados y congelados, que crecieron un 4,3% en volumen, y las bebidas no alcohólicas, con un avance del 3,1%, apoyadas en la innovación, la conveniencia y la aparición de nuevas ocasiones de consumo. Especial mención merece el segmento de platos preparados, que ya alcanza una facturación cercana a los 3.750 millones de euros, tras crecer un 11% interanual.

Un consumidor prudente, pero activo

Pese a la evolución positiva del mercado, el comportamiento del consumidor continúa marcado por la prudencia. La presión sobre los presupuestos familiares sigue siendo elevada, como refleja el hecho de que una cesta de la compra que en 2019 costaba 100 euros se sitúe en 2025 en torno a los 133 euros.

En este contexto, los hogares han desplegado diversas estrategias para contener el gasto. El 44% de los consumidores afirma monitorizar de forma activa el coste total de la cesta; el 38% reduce el consumo fuera del hogar; el 30% opta por marcas de menor precio o marca de distribuidor; el 29% elimina determinados productos y el 23% incrementa sus compras en enseñas de descuento.

Una de las principales claves del crecimiento del gran consumo en 2025 ha sido el aumento de la frecuencia de compra, que explica cerca del 80% del avance del gasto total. La frecuencia creció un 10,9%, situando a España por delante de mercados comparables como Italia, Portugal o Francia. Este patrón se traduce en compras más frecuentes y de menor importe, un comportamiento que parece consolidarse como estructural.

Marca de distribuidor, promociones y convivencia de modelos

La marca de distribuidor (MDD) volvió a ganar protagonismo en 2025, avanzando 0,9 puntos porcentuales y alcanzando ya el 50% del gasto total en gran consumo. Sin embargo, el ejercicio también estuvo marcado por un acercamiento entre marcas de fabricante y marcas propias, impulsado, en parte, por un mayor esfuerzo promocional de las primeras, especialmente entre los grandes fabricantes, donde la actividad promocional alcanza ya el 32%.

Esta convivencia de modelos refleja un entorno altamente competitivo, en el que el consumidor combina estrategias de ahorro con la búsqueda de valor, alternando entre distintos tipos de marca según categoría, ocasión de consumo y nivel de precio.

Canales: la proximidad resiste y el online acelera

En el análisis por canales, los supermercados de proximidad, tanto grandes como pequeños, se consolidan como los grandes ganadores del ejercicio, apoyados en la conveniencia, la cercanía y el aumento de la frecuencia de compra. La perfumería organizada volvió a registrar un año positivo, impulsada por el buen comportamiento de las categorías de belleza e higiene.

El canal online mantuvo una evolución especialmente dinámica, con un crecimiento cercano al 18%, triplicando el ritmo de las tiendas físicas y alcanzando ya más del 7% del gasto total en gran consumo. Este avance se apoya tanto en un aumento de la frecuencia de compra como en un mayor gasto medio por pedido, con eventos como Black Friday, Prime Day o la campaña navideña concentrando buena parte de las ventas.

Amazon lidera el canal digital con una cuota en valor del 36,6%, seguido de operadores multicanal como Mercadona y plataformas de entrega rápida como Glovo, lo que pone de relieve la creciente relevancia de los modelos híbridos y de los agregadores.

Un mercado maduro que sigue ofreciendo oportunidades

Por enseñas, Mercadona reforzó su liderazgo en 2025, alcanzando una cuota del 29,5% del gasto total y mejorando su posicionamiento competitivo. Carrefour se mantuvo en segunda posición con un 7,2%, mientras que Lidl ocupó el tercer lugar con un 6,2%. Consum, Aldi y los supermercados regionales continuaron ganando peso, confirmando la fortaleza del tejido comercial local, que ya concentra uno de cada cuatro euros del gasto de los hogares.

Más allá de las cifras, el ejercicio 2025 confirma que el gran consumo español se encuentra en un proceso de transformación estructural. El crecimiento ya no depende de un único vector, sino de múltiples palancas —frescos, marca de la distribución, digitalización y mayor frecuencia de compra— que están redefiniendo la relación entre consumidores, fabricantes y distribuidores en uno de los mercados más dinámicos de Europa.