Circana constata la normalización del consumo en España, con crecimiento sostenido en valor y demanda y un comprador más racional, exigente y enfocado al bienestar.
El gran consumo español despide 2025 con un balance positivo y señales claras de estabilización tras varios años marcados por la volatilidad. Así lo refleja el análisis anual presentado por Circana, compañía líder en tecnología de medición y análisis del comportamiento del mercado de gran consumo, que destaca un escenario de mayor equilibrio y una progresiva normalización de los hábitos de compra.
Durante 2025, el mercado ha registrado un crecimiento en valor del 5,0%, impulsado tanto por la evolución de los precios (+2,4%) como por una demanda sólida (+2,6%), en línea con el ejercicio anterior. Esta evolución confirma la recuperación del ritmo de compra de los hogares españoles, que dejan atrás los ajustes bruscos derivados de la presión inflacionista y avanzan hacia un patrón de consumo más estable.
La demanda, que comenzó a recuperarse a finales de 2023, ha mantenido una trayectoria positiva en 2024 y 2025, apoyada por un contexto macroeconómico más favorable y el impulso del turismo. El crecimiento se extiende tanto a los comestibles (+2,5%) como a los no comestibles (+3,6%), consolidando una mejora generalizada del consumo.
En cuanto a los precios, 2025 se caracteriza por niveles más moderados, aunque aún elevados debido a los incrementos acumulados en años anteriores, la retirada de medidas fiscales y la persistencia de costes estructurales. En este entorno, la caída del precio del aceite de oliva ha contribuido a aliviar parcialmente las presiones inflacionistas, si bien algunas categorías han registrado fuertes subidas, como los huevos (+22,9%), el chocolate (+21,1%) y el café (+16,2%).
Todos los departamentos crecen tanto en valor como en demanda. Los productos frescos concentran el 47% del crecimiento, impulsados por su encarecimiento (+5,4%) y una mejora de la demanda (+2,0%). La alimentación seca aporta otro 35%, con un destacado comportamiento de categorías como los huevos y los productos de IV y V gama, vinculados a la tendencia de conveniencia saludable.
La promoción continúa desempeñando un papel clave. En 2025, las ventas bajo promoción representan el 16,2% del total, un nivel similar al de 2024 pero superior al de ejercicios previos. Aceite de oliva, cervezas, pañales, detergentes, lavavajillas y bebidas refrescantes concentran el mayor peso promocional, reflejando la intensidad competitiva en categorías esenciales y la sensibilidad del consumidor al precio.
Por canales, el supermercado grande se consolida como el principal motor de crecimiento, con una cuota del 56,3% y un avance del 6,9% en valor. El canal online acelera con fuerza (+16,6%), aunque todavía representa una parte reducida del mercado (3,6% del valor total). El hipermercado es el único formato que retrocede ligeramente (-0,8%), en un contexto de mayor preferencia por la conveniencia y la proximidad.
La marca de distribuidor (MDD) refuerza su liderazgo y alcanza el 51,7% del valor total, con especial fortaleza en alimentación y droguería y limpieza. En 2025, la MDD crece claramente por encima de la marca de fabricante (+5,8% frente a +1,9% en valor), impulsada por el volumen y su competitividad en precio, mientras que la marca de fabricante mantiene su fortaleza en bebidas y perfumería.
De cara a 2026, Circana anticipa un consumidor más exigente y racional en su gasto, pero también más orientado al bienestar, la conveniencia y las soluciones que faciliten su día a día. Ya no busca solo productos, sino propuestas que respondan a necesidades reales y aporten calidad de vida. En este contexto, fabricantes y distribuidores afrontan un año clave, en el que competir únicamente en precio no será suficiente: la diferenciación, la innovación y el valor percibido marcarán la diferencia en un mercado cada vez más consciente y orientado al bienestar.

