El Comité de Bienes Tecnológicos de Consumo (BTC) de AECOC, que reúne a fabricantes y distribuidores líderes del sector, prevé un 2021 plano, tras un 2020 que se cerró con un crecimiento del 6,4%, según los datos de GFK.
En el análisis de los resultados del curso pasado, destaca el buen comportamiento de todas las categorías relacionadas con el gaming, el equipamiento en el hogar para trabajar -como tablets y monitores- y los productos de cuidado personal y belleza -como depiladoras y máquinas de afeitar-.
“Con la evolución actual de la pandemia, la previsión es que los productos relacionados con el teletrabajo y la teleeducación mantengan una tendencia alcista. Del mismo modo, la celebración de grandes eventos deportivos, como la Eurocopa y los Juegos Olímpicos, previstos para los próximos meses debe favorecer el crecimiento de la venta de televisores”, analiza el responsable del área de BTC de AECOC, Alejandro Lozano.
El sector espera que las ventas hasta mayo crezcan respecto a los datos de un primer periodo de 2020 que estuvo marcado por el confinamiento y el cierre de los establecimientos. En cambio, la expectativa para el segundo semestre es que habrá más dificultades para mantener los datos de negocio, tanto por los excepcionales datos registrados durante la segunda mitad del pasado año como por la previsible recuperación de la normalidad a medida que avance el proceso de vacunación contra el COVID-19 y el consecuente crecimiento del ocio fuera del hogar.
Crece el peso del online
Uno de los factores decisivos para entender el crecimiento del sector de bienes tecnológicos en 2020 ha sido el gran desarrollo del comercio online, que en 2019 tenía un peso del 21,7% sobre el total de ventas del sector y que cerró el 2020 representando el 32,6% de la facturación.
“Antes de la pandemia proyectábamos que cerraríamos la década anterior con un peso del e-commerce un poco por encima del 20%, por lo que el COVID-19 ha acelerado una tendencia que ya estaba en auge y ha llevado las ventas por internet a niveles que no esperábamos hasta dentro de unos años”, explica Lozano.
Tanto es así que, según los datos de GFK, España ha estrechado la brecha que existía respecto al peso medio que el e-commerce para productos tecnológicos tiene en Europa, que se sitúa en el 39,1%.
Incertidumbre socioeconómica
Lozano considera que los resultados positivos del sector se explican, en buena parte, por “la capacidad de respuesta ante la inesperada subida de la demanda provocada por un consumidor obligado a trasladar buena parte de su actividad personal y laboral al hogar”, y por el desarrollo del e-commerce con el que partían muchos de los operadores.
De cara a 2021, el sector ve con incertidumbre los efectos socioeconómicos que tendrá la pandemia sobre consumidores y empresas. “Será clave ver cómo queda la economía de los hogares una vez concluya el periodo de ERTEs aprobado por la administración y el efecto que tendrá la devolución de los avales ICO sobre la liquidez de las compañías”, considera Lozano.
Del mismo modo, la lenta recuperación del turismo, las incógnitas sobre cuál será la evolución de la pandemia y del proceso de vacunación, y las consecuentes restricciones que puedan derivarse son las principales fuentes de incertidumbre para el sector.

