La octava edición de Carmiday, organizada por Carmila bajo el lema «Más allá del comercio», ha consolidado una vez más su papel como foro estratégico de referencia para el sector del retail físico y la expansión de marcas en centros comerciales.
El Carmiday, celebrado el 5 de febrero en el Centro Cultural Daoiz y Velarde de Madrid, congregó a comerciantes, emprendedores y expertos del sector para debatir las principales tendencias del retail, compartir experiencias y explorar oportunidades de crecimiento dentro del parque de centros comerciales propiedad de la compañía.
La agenda incluyó, entre otros, el espacio Carmivoices, con mesas redondas centradas en los grandes ejes estratégicos que están marcando la evolución del sector. Uno de los debates clave fue el análisis del papel de las marcas nativas digitales (DNVB) en el retail físico y su integración en centros comerciales. En este contexto, Esther Molina, cofundadora de Wildcom y moderadora de la mesa, puso el foco en la madurez alcanzada por el ecosistema emprendedor español y su impacto directo en el sector: “El ecosistema emprendedor español ha alcanzado un nivel de madurez muy relevante, y 2025 lo ha confirmado con una inversión superior a los 3.100 millones de euros, más de 8.500 empresas tech activas y más de 29.000 empleos generados al año. Esa evolución está acelerando una nueva ola de innovación que impactará directamente en el retail”.
Desde la perspectiva de las propias marcas, los ponentes coincidieron en que el canal físico se ha convertido en un elemento estratégico dentro de modelos de negocio cada vez más omnicanal. Así lo explicó Andrea Infantas, trade marketing manager de Smileat, al señalar que “el canal físico es un amplificador de marca y un punto de conexión directa con el consumidor; no basta con ser digital, hay que construir una propuesta de valor sólida y coherente también en tienda”. Una visión que compartió Pedro Romon, cofundador de Siwon Men Care, quien subrayó que “el éxito hoy depende de una omnicanalidad real y de trasladar al punto de venta la misma promesa de marca que se comunica online, con una experiencia diferencial”.
En la misma línea, Estefanía Ferrer, fundadora y CEO de Lico Cosmetics, destacó la necesidad de abordar la presencia física con una visión estratégica y orientada a resultados, afirmando que “el retail exige planificación y medición: la presencia física tiene que estar orientada a cliente, a eficiencia y la construcción de marca, no solo a ganar visibilidad”. Por su parte, Adrià Cruz, co-founder de B3TTER FOODS, incidió en el valor del punto de venta como generador de confianza y conocimiento del consumidor: “La tienda física consolida confianza y acelera el conocimiento del cliente; el reto es mantener consistencia entre mensaje digital y experiencia presencial”.
Otro de los bloques de la jornada estuvo dedicado a casos de éxito de emprendimiento y franquicia, con la participación de enseñas como Piccola & Brisa o Cash Converters, que compartieron aprendizajes sobre cómo escalar negocios y consolidarse en entornos físicos de alto tránsito. En este sentido, Paola Briones, fundadora de Piccola&Brissa, puso en valor el contacto directo con el cliente como palanca de crecimiento: “El punto de venta físico es clave para construir marca, porque permite escuchar al cliente y ajustar la propuesta con rapidez. Además, es esencial proteger la marca desde el inicio, contar con planes alternativos y mantener una visión clara a largo plazo para seguir creciendo”.
Desde la óptica de la franquicia, José Manuel López, manager de Franquicias en Cash Converters España, destacó el papel del centro comercial como motor de expansión, señalando que “el centro comercial es una gran oportunidad: aporta afluencia desde el primer momento y acelera la captación de clientes. En nuestro caso, ya es un eje del plan de expansión, porque el consumidor se está desplazando cada vez más hacia estos entornos”. A esta reflexión se sumó Moisés Castro, franquiciado de la enseña, quien puso el acento en la seguridad y el volumen de visitas como factores diferenciales: “La seguridad y el volumen de visitas marcan la diferencia: en centro comercial el flujo puede ser un 60–65 % superior al de una tienda a pie de calle, y el cliente valora operar en un entorno vigilado y cómodo”.
Estas sesiones pusieron de manifiesto la importancia de innovar en los modelos de comercio físico y de alinearlos con las tendencias digitales y los nuevos comportamientos del consumidor. En este contexto, directivos de Carmila compartieron su visión sobre desarrollo de negocio, expansión y formatos comerciales emergentes. Paloma Olazabal, responsable Comercial Corporativo de Carmila Franquicias, destacó que “el modelo de franquicia sigue demostrando resiliencia y capacidad de crecimiento, especialmente cuando se apoya en localizaciones estratégicas como los centros comerciales. En Carmila acompañamos a las franquicias con un ecosistema de soporte que combina afluencia, dinamización, datos y herramientas de marketing y digitalización para acelerar su rendimiento”.
Por su parte, Luis de Llera, director de Desarrollo de Negocio y Specialty Leasing de Carmila España, subrayó el papel del centro comercial como catalizador para el crecimiento de nuevos formatos, afirmando que “las marcas que quieren crecer necesitan agilidad y flexibilidad; el centro comercial aporta afluencia, visibilidad y un entorno que acelera la puesta en marcha. Para Carmila, lo clave es que se tenga claro el posicionamiento y los objetivos, y que se ponga al cliente en el centro para construir un negocio rentable y sostenible”, destacando así la relevancia de Carmiday como plataforma de diálogo y colaboración entre los diversos agentes del ecosistema retail.
Carmiday 2026 concluyó consolidándose como un escenario de referencia para la reflexión colaborativa en torno al futuro del retail en España, reforzando el compromiso del sector con modelos de negocio resilientes, experiencias enriquecedoras y la dinamización del comercio físico en sus diversas expresiones.




