El secretario general de Agricultura y Alimentación considera el modelo europeo de producción como un elemento irrenunciable.
En la clausura de la jornada “La ganadería, pieza clave en la disponibilidad de alimentos nutritivos, sanos y seguros”, organizada por el Comité Económico y Social Europeo y la Fundación CESFAC, Carlos Cabanas ha destacado la posición de la Unión Europea como principal productor de alimentos de origen animal y como primer exportador mundial agroalimentario. También ha comentado que la UE es el mayor importador mundial de productos alimenticios, “incluso ayuda a los países en desarrollo a vender sus productos en su mercado interior, al concederles un acceso preferencial.
De cara al futuro, Cabanas se ha referido al gran reto de garantizar el abastecimiento alimentario en el mundo, para una población que la FAO estima que aumentará hasta los 9.000 millones de personas en 2050. Además, el Secretario General ha señalado que las economías emergentes incrementarán la demanda de proteína, principalmente de origen animal, “por lo que las producciones ganaderas deberán suplir esta demanda”.
En este contexto, Cabanas asegura que “las políticas agrarias juegan un papel fundamental”, para mejorar la productividad agraria y, al mismo tiempo, conservar los recursos naturales. Y entiende que las políticas que se desarrollen deben perseguir una serie de actuaciones, como promover la innovación, fortaleciendo la investigación y el desarrollo, la transferencia tecnológica y las mejoras en educación y formación. Asimismo, se debe impulsar el uso eficiente del agua y los recursos naturales; diversificar las fuentes de alimentación animal; promocionar el desarrollo de las zonas rurales y promover la protección del medio ambiente para mitigar el efecto del cambio climático."El modelo europeo de producción es un elemento irrenunciable para nosotros”, ha recalcado Cabanas, quien ha detallado que dicho modelo incluye normas referidas a cuestiones como la sanidad animal y vegetal, trazabilidad, bienestar animal, protección medioambiental y calidad e inocuidad de los alimentos y piensos.Un modelo que "asegura que la producción satisface el nivel de expectativas de los ciudadanos respecto a los alimentos que consume y dota de una garantía sanitaria y ética a los productos agroalimentarios de la UE”.
No obstante, Cabanas entiende que las normas de este modelo de producción pueden suponer una limitación a la productividad, y que muchas de estas reglas no tienen el mismo reflejo en los códigos internacionales o en las prácticas habituales de comercio internacional, por lo que no pueden ser exigidas a los productos importados.
Al mismo tiempo, Cabanas ha apuntado que estas políticas aportan indudables garantías sanitarias, éticas y medioambientales a la agricultura y la ganadería europeas que los ciudadanos demandan, “aunque los costes extras a menudo no son conocidos ni valorados suficientemente por los consumidores”. Ante esta situación, el Secretario General ha recalcado que “si no se produce esta retribución, ponemos en peligro la cadena agroalimentaria europea, en particular, en su eslabón más débil, que es el que constituyen la producción primaria”. Por lo tanto, Cabanas pide que estas debilidades en nuestro modelo productivo “se aborde de manera decidida, con el fin de garantizar que la UE pueda seguir abasteciendo los mercados agroalimentarios internos y externos, para ofrecer a los consumidores unos productos agroalimentarios que sean auténticos bienes públicos“. Y de ahí la necesidad de reforzar el carácter estratégico del sector agroalimentario, no sólo para garantizar el abastecimiento de los mercados con alimentos de calidad a precios razonables, sino también para asegurar un nivel de vida adecuado a los agricultores y ganaderos. En este sentido, Cabanas piensa que “debemos convertir el desafío que supone la liberalización de los mercados en una internacionalización del modelo agroalimentario europeo”.


