Ana Palacio: “La energía barata es una cuestión del pasado”

Ana Palacio, primera ministra de Asuntos  Exteriores del Gobierno (2002-2004) ha analizado esta mañana en el Congreso AECOC las claves del actual panorama socio económico mundial y las vías para afrontar el enorme contexto de incertidumbre en el que nos encontramos.

En su opinión, es necesario adoptar medidas de impacto positivo y reforzar la resiliencia, pues el panorama actual es de total incertidumbre y no es posible tomar decisiones basadas en la racionalidad, “esa teoría económica ya no funciona”. 

Ana Palacio ha analizado también las consecuencias que cuestiones como la guerra de Ucrania, la crisis energética, la política económica estadounidense y las decisiones del gobierno chino tienen para el mundo occidental en general y España en particular. 

Al respecto ha destacado la relevancia de la unidad de Europa frente a los retos actuales y futuros, anunciando el fin de una era y advirtiendo de la necesidad de buscar las nuevas oportunidades que se avecinan: “Por primera vez, nuestra visión del mundo occidental, basado en reglas y libertad y primando al individuo y la libertad, en el que la prosperidad es un bien, se enfrenta a un sistema (el chino), basado en otros valores  totalmente distintos: no cuenta el individuo, sino el colectivo, prima la seguridad frente a la libertad. Frente a la prosperidad prevalece la ideología”. 

Ana Palacio ha señalado la relevancia de los últimos gestos del gobierno chino, una muestra del  cambio de estrategia hacia un modelo en el que los mandatarios pragmáticos y economistas han pasado a un segundo plano: “por primera vez en 40 años prima la ideología y no la prosperidad; su anterior revolución fue de pragmatismo, apostaban por la prosperidad de las personas a través de tecnócratas. En el nuevo planteamiento priman dos objetivos: ser líderes e independientes de EEUU”. Al respecto afirmó que “hay que buscar vías de entendimiento con China, sabiendo cómo es, y Europa debe ir unida”. 

Fin de la globalización feliz
Respecto a las consecuencias de la invasión de Ucrania, Ana Palacio apuntó “el fin de la idea de globalización feliz”, dado el impacto directo en las cadenas de valor. En su opinión, la globalización va a continuar, pero tendrá que enfrentarse a nuevos retos importantes, derivados de ese impacto y de los ajustes que exige corregir la dependencia de materias primas como el gas o el litio. “El peso de las sanciones lo vamos a llevar nosotros”, añadió.

Sobre la cuestión energética, Palacio explicó que, hasta ahora, Europa quiso hacer unión para la energía en torno a tres ejes: seguridad del suministro, precio asequible y sostenibilidad. Pero esta estrategia desaparece en 2019 para priorizar la agenda verde. Desaparece la preocupación por la seguridad de suministro, sin cuestionar la fiabilidad del suministro ruso. En la situación actual, “la buena noticia es que Europa ha funcionado muy bien en este ámbito, y nuestro gobierno está buscando oportunidades allá donde las hay; los acuerdos con Francia son significativos”.

Precisamente sobre la situación española apuntó que, en nuestro país, el peligro es la volatilidad de precios, no que nos corten el suministro. “La energía barata es cuestión del pasado”, apuntó. Ahora es necesario desarrollar el sistema energético, pues nos enfrentamos a 10.000 millones de personas, la mayoría en África, que también reclaman cubrir su demanda. 

En este sentido, consideró que existen oportunidades que debemos aprovechar y que en cuestiones energéticas vamos a salir reforzados. “Europa tiene que buscar pragmatismo en su gestión”.