Sábado, 14 de Diciembre de 2019
 
Café del Nuncio reabre sus puertas con toda su esencia
 
 

El Madrid de los Austrias suena a piano y sabe a tradición… Y es que Xavier Saludes ha recobrado el espíritu romántico de este emblemático café con un aire de bistró francés en el que deleitarse desde el desayuno hasta la cena.

Con una decoración de aire antiguo -‘reconquistada’ de ese pasado que nos recuerda a Galdós- y una apetecible e informal carta, este clásico se convierte de nuevo en el escondite perfecto para madrileños nostálgicos y turistas que quieran enamorarse de la capital.

 

Aunque la estética nos puede hacer pensar que Benito Pérez Galdós se paseaba entre estas pequeñas mesas, el famoso Café del Nuncio (C/ Segovia, 9. Madrid. Tel. 91 438 41 31) data de los años 80 y está en el lugar que antaño ocupaba un ultramarinos. Pero ese encanto que nos hace trasladarnos a otra época al cruzar la puerta, así como el nombre original, es precisamente lo que ha querido rescatar el empresario y sumiller Xavier Saludes, de cuya mano también han llegado locales tan especiales como Matritum, Taberneros y Vinoteca Tierra. Y en la sala, un rostro familiar, María Alexandra O. que nos hace sentir como en casa.

Con sus lámparas antiguas, el mobiliario y la señorial cortina que tanto lo caracteriza, este coqueto rincón -símbolo del auténtico y ancestral Madrid de callejuelas intrincadas-, reabre con toda la esencia de antaño y un aire de bistró francés. Y es que aquí se puede disfrutar desde el desayuno -con bollería de la buena recién horneada incluida- hasta la cena o mejor dicho, hasta la copa…

Un brunch -diario- perfecto para los foodies amantes de esta tendencia; una merienda con churros con chocolate para los más castizos; distintos cafés, una selección de cervezas, por supuesto buenos vinos, vermús -porque es muy nuestro-, copas y unos cócteles de esos que nunca fallan para los aperitivos y atardeceres, son sin duda los complementos perfectos de una carta con platos emblemáticos que acompañan a Xavier desde hace años y que también se pueden encontrar en otros de sus locales. Son recetas como los Huevos en cocotte con foie y trufa, las imprescindibles Albóndigas de pintada en pepitoria o la Cazuela de callos y morros estofados a fuego lento de Matritum… Platos que aparecen junto a nuevas propuestas ideadas para este ‘renovado’ concepto como la Lata de mejillones en escabeche casero con sus patatas fritas, el Sándwich de roast beef, rúcula y queso, la Tortilla con pochas en salsa verde o la Tosta de gamba blanca de Huelva all-cremat. Como siempre, manda el mercado y son creaciones perfectas para compartir o tomar mientras se lee el periódico tranquilamente en una de sus apacibles -y pequeñitas en su mayoría, no olvidemos ese café bistró- mesitas a cualquier hora del día. No hay que olvidarse de los deliciosos postres, por supuesto caseros, como la Tarta casera de queso o el Tigretón estilo Matritum by Marie Patisserie, por supuesto, 100% caseros y apetecibles en todo momento.

Para completar la experiencia cuentan con un invitado muy especial, un piano al servicio del público -del que sepa tocar, claro-, que hará las delicias de los comensales… Los cuadros antiguos, toda la decoración y las plantas que reinan por todo el local, convierten este espacio en el rincón romántico que era. Uno de los cafés más queridos de la capital resurge para quedarse y devolver todo ese afecto a la fiel clientela.

Café del Nuncio tiene capacidad para 45 comensales en el interior -que se divide como en tres zonas- y cuentan con una preciosa terraza que bordea la fachada también acondicionada de cara al inverno con capacidad para 42 personas. Abre de martes a domingo ininterrumpidamente de 10:00 a 02:00 horas. El ticket medio es de 35 €, el precio del completo brunch es de 14’50 € y se puede desayunar desde 2’50 €. Multitud de opciones para que este café vuelva a llenar de vida la escalinata de la Travesía del Nuncio con gastronomía de mercado y su personal melodía.