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¿Realmente es mala la industria cárnica en nuestro país?

Hace pocos días se publicaba en la prensa británica una entrevista realizada al ministro de Consumo de nuestro país, Alberto Garzón, el cual, ha salido escaldado por los presidentes de varias comunidades autónomas en donde la industria cárnica es una actividad esencial de la economía en estas localidades.

Lo cierto es que, gracias a que se ha publicado la entrevista completa, hemos podido observar a que estas palabras descontextualizadas de nuestro ministro publicadas en la entrevista le han jugado una mala pasada.

La realidad de la respuesta a la pregunta durante su entrevista se centraba en las macro granjas, y no en la ganadería extensiva, que son las que trabajan y ofrecen un mayor bienestar animal y, en consecuencia, productos de gran calidad y por los que España es reconocida, como, por ejemplo, por el jamón ibérico.

“Lo importante de esta noticia es que la sociedad sea consciente del tipo de empresas cárnicas que hay en nuestro país, cuál es la forma de trabajo, y que, con toda la información en su mano, sean los propios consumidores los que puedan elegir los productos que desean consumir” afirman desde la empresa de ibéricos Enrique García, que lleva más de 100 años en este negocio tan tradicional en nuestro país.

Pero ¿Cuáles son las diferencias principales entre las macro granjas y las granjas extensivas? 

“Hoy en día, no hay una ley general que establezca qué es una macro granja, es en base a lo que establece cada comunidad autónoma. Las hay que ponen el límite en 1.000 madres, las hay que ponen el límite en más, y las que no lo tienen definido. Lo que deberíamos establecer más que el número de animales, es la densidad de ocupación. Por ejemplo, no es lo mismo tener 2.000 cabezas de ganado porcino en una finca de 1.000 hectáreas, que tener 500 en un recinto de 2.000 metros cuadrados, mientras que en la primera hay 2 cerdos por cada 10.000 metros cuadrados, en la segunda hay una proporción de 2.500 cerdos por cada 10.000 metros cuadrados. Si omitimos la densidad podríamos decir que la primera es una granja de 2.000 animales mientras que la segunda es de 500, la realidad es que las condiciones de bienestar animal y medio ambientales de la primera, granja de cría en extensivo, son muchísimo mejores que la segunda, granja de cría en intensivo” comentan desde la empresa de ibéricos.

Por lo tanto, el tema de la economía circular, el bienestar animal, determinarán en gran medida la calidad de los productos que ofrecen las empresas.