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Planas apuesta por impulsar la I+D+i para mejorar la eficiencia de las explotaciones

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha visitado hoy la finca El Valenciano, en Carmona (Sevilla), donde ha podido comprobar el desarrollo de los proyectos de I+D+i que la empresa Galpagro lleva a cabo en la misma.
Para el titular de Agricultura, la investigación, el desarrollo y la innovación son las herramientas que permiten al agricultor, y particularmente al olivarero, “aplicar soluciones concretas a los problemas de su explotación”.

Entre los proyectos que ha podido observar, se encuentran varios relativos a la mejora genética del olivar, a la calidad del aceite de oliva, a la lucha contra la Xylella fastidiosa o al riego controlado de las plantaciones.

Gálvez Productos Agroquímicos (Galpagro) es una empresa familiar con más de 25 años de experiencia en el sector de la agricultura que presta servicios de asesoramiento, desarrollo de plantaciones de alta producción, instalación de sistemas de riego y actividades de I+D+i.

Gestiona unas 18.000 hectáreas de olivar, 6.000 de almendro, 5.000 de ajo, 5.000 de matalauva y 4.000 de cultivos varios (cereales, garbanzos o girasol). Además, cuenta con más de 500 hectáreas para la realización de los distintos ensayos en fincas entre Sevilla y Córdoba.

En la finca El Valenciano, entre otros, lleva a cabo un ensayo internacional para frenar la Xylella fastidiosa. Se trata de un proyecto europeo, «Life Resilience», cuyo objetivo es desarrollar variedades de olivo que sean altamente resistentes a esta infección y a otros patógenos y minimicen las pérdidas que hasta ahora conlleva tener una plantación infectada.

Por su parte, el de caracterización de manejos hidrosostenibles en olivar, en el que colaboran las universidades de Sevilla y Miguel Hernández, de Elche, ha permitido aprender las técnicas de aplicación de riegos deficitarios controlados mediante la identificación de la dosis de riego y el momento idóneo de aplicación.

Planas ha comentado que su visita se debe al interés por conocer los olivares del siglo XXI y los últimos desarrollos de una empresa privada que, unida a entidades públicas de investigación y otros actores, es capaz de obtener nuevas variedades y variedades resistentes a problemas sanitarios que tenemos en el horizonte.

Asimismo, ha aprovechado la visita para recordar la importancia de la digitalización en el sector agroalimentario, que en su opinión debe centrarse en tres pilares fundamentales: romper la brecha digital en el medio rural, utilizar los datos para mejorar la eficacia de la cadena alimentaria y desarrollar nuevos modelos de negocio.