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NIACINAMIDA, ese ingrediente que querrás que forme parte de todos tus productos de belleza


Siendo uno de los más potentes antiinflamatorios en cuidado de la piel, este activo de no fácil pronunciación se postula como un esencial para formar parte de cualquier aliado beauty, ya que posee muchos más beneficios de los que se espera de él

Novedad o no, pero cada vez se hacen más famosos ciertos principios activos que antes no sabíamos de su existencia. Uno de ellos es la ahora conocida como niacinamida, un activo que se rifan las mejores fórmulas para crear combinados de belleza cada vez más completos. Y es que una gran curiosidad de ella es que la podríamos encontrar en cualquier producto y, de ser el caso, siempre nos aportaría algo positivo. ¿Qué le hace ser tan especial? Raquel González, directora de educación de Perricone MD, explica que “Es uno de los más poderosos antiinflamatorios que podemos encontrar en belleza, convirtiéndose en gran aliado de las personas con acné, con rosáceas, hipersensibilidad, pieles irritativas, etc. Relaja en el acto y es un gran apoyo a otros principios”. Para ser exactos, se la conoce también con vitamina B3 y, además, refuerza la barrera protectora de la piel, ayuda a prevenir la pigmentación y bloquearla, es antioxidante… ¡y regula la producción de sebo! Hablando con más expertos, como Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8, ella explica que “esta vitamina es hidrosoluble y posee un bajo peso molecular, que permite una mejor penetración. Además, es estable de manera natural y ayuda a nuestra piel a protegerse y controlar su propia producción grasa”.

¿Se puede usar a diario?

La niacinamida gusta porque, efectivamente, puede formar parte de la dieta de belleza diaria y es de fácil implementación. “Es un principio de apariencia bastante inocua, de esos que crees que no te aportan nada porque parece tan suave que consideras que no puede ser efectivo, pero nada más alejado de la realidad”, añade Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza, quien añade que “según la fórmula de la que forme parte, el producto lo podremos utilizar diariamente o no, pero por si mismo, es totalmente inofensivo para el tejido y, además, un gran protector”.

 

Niacinamida, el despigmentante desconocido

La vitamina B3 es un borrador de manchas, así afirman en Perricone MD. De hecho, es un perfecto enemigo de la opacidad de la piel. “Esto se debe a que no solo ayuda a desinflamar, lo que previene la pigmentación, sino también evita que el melanosoma se transfiera de los melanocitos a los queratocitos; es capaz de bloquear el movimiento de los pigmentos de unas células a otras”, añade la directora de educación de la marca. Como comenzaba el artículo, no solo ayuda a despigmentar, sino también a prevenir, ya que la niacinamida es una grandísimo antioxidante que protege de radicales libres como la polución o la radiación solar.

 

Complemento antiedad

Aunque no es el componente antiedad por excelencia, y en cuanto a eficacia puede quedarse detrás de principios como la vitamina A, el DMAE, el ácido alfa lipoico o el ácido hialurónico, no hay que subestimar a la niacinamida como un buen apoyo antiedad, puesto que contribuye a la producción de colágeno, “algo que se suele apreciar tras, aproximadamente, 10 semanas de aplicación, aunque será más efectiva en ese sentido cuando vaya acompañando a otros activos que promuevan también el colágeno y la elastina, como son los péptidos de cobre”, confirma Elisabeth San Gregorio.

 

El hándicap, cómo formularlo

Una de las mayores dificultades a la hora de trabajar con niacinamida está en evitar que llegue a convertirse en ácido nicótico. Cuando esto ocurre, pasamos de tener un principio altamente calmante, a uno absolutamente irritante. La clave para que esto no ocurra es trabajarlo a un nivel de PH adecuado. “Es por ello que la mayoría de los productos consiguen contar con un 2%-5% de niacinamida, aunque hay ocasiones las que se consigue concentrar hasta un 10%”, comenta Estefanía Nieto. Un hándicap que nada tiene que ver con la confusión que hay alrededor del principio y su combinación con la vitamina C. “Muchos creen que no se pueden usar en conjunto, pero nada más lejos de la realidad, son absolutamente complementarias. Se puede usar, por ejemplo, un suero rico en niacinamida y después continuar con una hidratante con vitamina C estabilizada”, concluye la directora técnica de Omorovicza.

 

Niacinamida, dónde encontrarla
La niacinamida se puede encontrar en múltiples productos y con gran variedad de formatos, siendo un gran activo tanto en sueros, como en cremas hidratantes o, incluso, en mascarillas. Tal es el caso, por ejemplo, de Hyalluronic Intensive Moisturizer de Perricone MD, un gran aliado antiedad por su ácido hialurónico de diferentes tipos que aporta humedad a la piel y evita que la perdamos, por el DMAE que posee para reafirmar en profundidad el tejido o por su vitamina C para mejorar el tono y el brillo de la piel, combinándose obviamente con la vitamina B3 para alcanzar ese objetivo calmante y despigmentante.

La niacinamida destaca también en nuevas fórmulas magistrales como es el caso de Clarity Peptides de Medik8, que lleva infusión de niacinamida al 10% y que se combina con Crystalide, un poderoso péptido patentado que fomenta la producción natural de la a-cristalina, responsable de reducir la opacidad de las células para que nuestro tejido refleje la luz, aumentando así la luminosidad del rostro. Un cóctel al que se suman el zinc PCA -que equilibra la producción de sebo-, el ácido hialurónico para hidratar y la N-Acetil Glucosamina, que también bloquea la creación de pigmentos en la piel.

Por último, la encontramos en una poderosa mascarilla que perfecciona la piel en tan solo 15 minutos. Increíble, pero cierto. Por ello no es de extrañar su nombre, Silver Skin Saviour de Omorovicza. Posee plata coloidal, famosa por sus propiedades antibacterianas y perfecta para pieles acneicas. También cuenta con ácido salicílico y beta hidroxiácidos que exfolian la superficie de la piel. La niacinamida aquí juega un papel importantísimo para bajar la inflamación de la piel si, por ejemplo, tiene granitos, y para perfeccionar el rostro mejorando la uniformidad del tono al controlar la pigmentación.