“Es un descanso saber que, pese a nuestras dificultades económicas, podemos alimentar también a nuestros perros”

Albert vive en Arenys de Munt (Barcelona) con su mujer, sus dos hijos y su suegra. Tienen dos perros: Kobe, de 10 años, y Xispa, de 4. “Hace tanto tiempo que están con nosotros que ya no sabríamos vivir sin ellos”, afirma Albert.

Receptor habitual de ayudas por parte de la Cruz Roja, Albert, como muchas otras personas con una situación económica vulnerable, vio aumentar su preocupación con la explosión de la pandemia de la Covid-19 hace ahora un año y medio. “Ante un hecho tan imprevisible como este, esta ayuda se convirtió en algo indispensable. Porque nosotros no contamos con que somos cinco en casa. Nosotros somos siete, porque Kobe y Xispa son uno más de la familia”, declara Albert.

Por eso cuando hace unos meses le ofrecieron la posibilidad de recibir también ayuda en forma de alimento para sus animales de compañía, Albert no se lo pensó. “Fue un descanso saber que, pese a nuestras dificultades económicas, podríamos continuar alimentando correctamente también a nuestros perros”.

Albert pertenece a una de las familias en riesgo de exclusión social que este año se están beneficiando de la donación de 50 toneladas de pienso llevada a cabo por Fundación Affinity para cubrir las necesidades alimentarias de perros y gatos en entornos vulnerables. Una cifra que se traduce en más de 300.000 raciones de alimento.

Además de la Cruz Roja, Cáritas y Banc dels Aliments son otras dos de las entidades que participan en el proyecto y que han recibido esta donación, junto a la colaboración de Libra de Affinity. Según cifras de la Cruz Roja, un 6% de la población en Catalunya vive actualmente en riesgo elevado de exclusión social. “Cuando hablamos de atender las necesidades básicas de las familias en situación de vulnerabilidad, siempre hemos priorizado el acceso a una alimentación equilibrada. Pero colaboraciones como la que estamos llevando a cabo con la Fundación Affinity ponen de relieve lo importante que es facilitar también la alimentación de los animales de compañía de estas familias, puesto que suponen un elemento de bienestar y de compañía indudable directamente relacionado con la salud mental y la soledad no deseada”, afirma Josep Quitet, presidente de la Creu Roja en Catalunya.

En España hay actualmente cerca de 11 millones de perros y gatos. Estos suelen ser un miembro más de la unidad familiar, debido al fuerte vínculo afectivo que se crea entre la familia y el perro o gato. Por ello, ante situaciones económicas adversas, los petparents tienen una preocupación añadida: el miedo a no poder hacer frente a las necesidades básicas de su perro o gato como es su alimentación.

“Casi la mitad de los hogares en España convive con un animal de compañía y para la mayoría, como es el caso de Albert, son uno más de la familia. Por eso nos parece importante que las entidades sociales lo tengan en cuenta porque ayudando a los animales están directamente ayudando a las familias”, asegura Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.