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Crema facial Ozoaqua contra el estrés oxidativo, envejecimiento y el paso del tiempo en nuestra piel

Una de las apuestas firmes del laboratorio gallego por sus propiedades que ofrece una acción altamente humectante, emoliente y reparadora de la barrera cutánea de las pieles más delicadas y agredidas, protegiéndolas de factores agresivos externos.

El estrés oxidativo es uno de los factores que provoca el envejecimiento de la piel, es decir, la aparición de arrugas, la pérdida de firmeza y elasticidad. Pero el estrés oxidativo es mucho más. Se trata de un proceso natural del cuerpo que afecta a la piel y el resto de órganos. A medida que inhalamos y exhalamos oxígeno se producen unas moléculas conocidas como radicales libres que somos capaces de neutralizar de forma natural gracias a los antioxidantes. Pero conforme pasa el tiempo la capacidad de neutralizarlos es menor.  Al estrés oxidativo hay que añadir los factores ambientales como los rayos UV, la contaminación, la falta de descanso… es lo que conocemos como exposoma. Todos ellos actúan como radicales libres incrementando aún más el estrés oxidativo y por lo tanto favoreciendo el envejecimiento cutáneo.

Esta es una de las razones por la que el uso de antioxidantes en cosmética es esencial para ayudar a combatir los radicales libres y, por lo tanto, el estrés oxidativo.

Las innovaciones en el sector de la belleza son constantes en esa línea y una de las últimas es el ozono que ya se usaba en diferentes acciones estéticas (ozonoterapia) para revitalizar la piel, limpiarla profundamente y rejuvenecerla. Ahora esos tratamientos que ya nos eran familiares cuentan con una cosmética de ozono. Entre las propiedades que el ozono tiene para la piel, destacan acciones hidratantes, antioxidante, germicida, regenerante, cicatrizante, calmante, antiinflamatorio y reparador. Estos beneficios convierten a la cosmética de ozono en una buena solución para cuidar las pieles frágiles, sensibles, agredidas, atópicas y reactivas.

La Crema facial de Aceite ozonizado OzoAqua es una de las apuestas firmes contra el envejecimiento cutáneo por sus propiedades antioxidantes que ayudan a recuperar la piel de todo el estrés oxidativo producido por el exposoma, luchando contra el paso del tiempo.

Las propiedades del ozono consiguen una hidratación rápida y una recuperación de las diferentes afecciones de la piel. Esta crema está especialmente indicada para el cuidado de pieles con tendencia atópica, sensibles, reactivas o alérgicas, deshidratadas, con sequedad extrema o picor. Su fórmula elaborada a base de aceites vegetales ozonizados combinados con Factor de Hidratación Natural, Glicerina, Aloe Vera, Betaína, Vitamina E y β-Sitosterol, ofrece una acción altamente humectante, emoliente y reparadora de la barrera cutánea de las pieles más delicadas y agredidas, protegiéndolas de factores agresivos externos. Además, disminuye la sensación de picor y prurito característicos de este tipo de pieles.

Composición.

 Aqua, Ozonized Sunflower Seed Oil, Ozonized Olive Oil, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Glyceryl Stearate, PEG-100 Stearate, Glycerin, Betaine, Cetyl Palmitate, Benzyl Alcohol, Cetyl Alcohol, Sodium PCA, Sodium Polyacrylate, Glycine Soja Oil, Hydrogenated Polydecene, Tocopherol, Dehydroacetic Acid, Trideceth-6, Benzoic Acid, Beta-Sitosterol, Sorbic Acid, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Squalane.

¿Quieres saber más sobre la cosmética de ozono?

Las propiedades del ozono se conservan bien en aceite vegetales, cuando son sometidos a controles y procesos de ozonización. Y sobre esta base nace la cosmética de ozono, con una formulación minimalista en la que destacan los aceites vegetales ozonizados, al que se añaden diversos activos.

El aceite ozonizado posee una capacidad germicida de amplio espectro actuando contra bacterias, virus y hongos. Además, regenera la zona dañada, ayudando a que se recupere de forma más rápida y eficaz. Está indicado para el tratamiento de cicatrices, dermatitis atópica, prevención de estrías, alergias cutáneas, quemaduras solares, manchas de hiperpigmentación, piel deshidratada o irritada, afecciones cutáneas por hongos, psoriasis, rosácea, cuperosis, cueros cabelludos sensibles o irritados, caspa, picaduras y alergias a plantas, etc.