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Miércoles 13 de diciembre de 2017
16/11/2015
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KRUG CLOS D'AMBONNAY 2000

El meticuloso savoir-faire de la Maison Krug revela un champagne excepcional y singular, procedente de uno de los mejores terruños de la región de Champagne: Krug Clos d'Ambonnay. Un champagne que exalta la individualidad, la pureza y la intensidad de una única parcela amurallada de viñas, una única variedad de uva y una única añada.   

Krug Clos d'Ambonnay celebra, con el champagne más singular, el carácter único de una uva Pinot Noir específica en un año específico. Se vendimió en una minúscula parcela amurallada de 0,68 hectáreas (1,68 acres) en pleno corazón de Ambonnay, una de las localidades más distinguidas por esta variedad de uva, y que ha desempeñado además un papel muy especial en la historia de la Maison. 

Krug Clos d'Ambonnay 2000 es la expresión de una única parcela amurallada de Pinot Noir vendimiada en 2000, un año en que las uvas fueron muy generosas y concentradas, produciendo una vendimia de una calidad suprema. Krug Clos d'Ambonnay 2000 revela la exquisita indulgencia de la uva de esa parcela en particular en ese año concreto, que ha pasado ya casi quince años en bodega madurando en elegancia y sutileza. Al igual que todos los champagnes Krug, Krug Clos d'Ambonnay 2000 envejece magníficamente.  

Krug Clos D´Ambonnay está disponible a un pvp recomendado de 2.500€.

 

La historia del Krug Clos D’Ambonnay 

La localidad de Ambonnay goza de renombre en la región de Champagne por la extremada calidad de sus uvas Pinot Noir y ha sido la principal fuente de suministro de Krug desde sus comienzos. Después de Krug Clos du Mesnil, Rémi y Henri Krug se empeñaron en rendir homenaje a la uva Pinot Noir, en particular a la de Ambonnay,
tan apreciada por Krug, del mismo modo que Krug Clos du Mesnil celebraba la Chardonnay de Mesnil-sur-Oger. Fieles al hecho de que la Maison Krug se encuentra en Reims y siempre se ha caracterizado por el predominio de Pinot Noir, y deseosos de revelar la máxima expresión de pureza del terruño de Ambonnay, no cejaron hasta encontrar una parcela de viñas en la zona. Su búsqueda duró siete años enteros.   

Por fin, en 1991, encontraron el Clos d'Ambonnay, una parcela amurallada situada a las afueras del pueblo, en la ladera sudoriental de la Montaña de Reims. Este precioso huerto de tan solo 0,68 hectáreas (un tercio de la superficie del Clos du Mesnil) ha estado protegido por los muros que lo rodean desde 1766. Krug aplicó a esta parcela su minucioso esmero en los detalles, podándola y trabajando el viñedo hasta conseguir la mejor expresión de este terruño único. Todas las pruebas resultaron ser muy positivas, y finalmente la familia adquirió el Clos d'Ambonnay en 1994. Las primeras, y muy escasas, botellas de Krug Clos d'Ambonnay correspondieron a la añada de 1995, y no se revelaron hasta 2007. 

Krug Clos d'Ambonnay es una perla rara, un homenaje a la atención por el detalle, la filosofía de la calidad, y la búsqueda y localización de buenos terruños heredados de Joseph Krug, que fundó la Maison en Reims en 1843.

 

El año 2000 en el Clos D’Ambonnay 

El año 2000 destaca como año de contrastes: caluroso, lluvioso y tormentoso al mismo tiempo. Al invierno, seco y suave, le siguió una primavera que primero fue cálida y lluviosa, y posteriormente seca, creando las condiciones propicias para una adecuada floración en junio. Julio le siguió con una “gota fría”, con falta de sol y abundante lluvia, granizo y fuertes tormentas eléctricas que continuaron hasta finales del verano. Pese a que el año fue uno de los más calurosos que se registraron en medio siglo, hubo poco sol y muchas tormentas y lluvia. La vendimia del Clos d'Ambonnay de Krug se realizó en un solo día, el 29 de septiembre, y la uva Pinot Noir cosechada relucía con una generosidad y una belleza poco comunes.   

“Recuerdo que la vendimia 2000 en el Clos d’Ambonnay de Krug fue especialmente generosa, con unas uvas Pinot Noir hermosas y lozanas. Poseían todos los elementos necesarios, equilibrados y con la intensidad adecuada, anunciando un Krug Clos d’Ambonnay excepcional, con el grado preciso de concentración y distinción”. ERIC LEBEL. Maestro Bodeguero de Krug 

 

Krug Clos D’Ambonnay 2000: Preciso y Equilibrado 

La Casa Krug decidió crear Krug Clos d’Ambonnay 2000 porque, ya desde las primeras catas, las uvas Pinot Noir revelaron un carácter deliciosamente equilibrado, sin excesiva intensidad aromática. La añada de 2000 logró así expresar todo el potencial de esta parcela amurallada con autenticidad y desenvoltura.  Revela una firma precisa y una gracia extraordinaria, desarrolladas durante su reposo en las bodegas de Krug. Krug Clos d'Ambonnay 2000 es tan solo el cuarto champagne que se haya creado a partir de este terruño excepcional, tras las añadas de 1995, 1996 y 1998. Cada una de las 5.158 botellas de 75 cl de Krug Clos d'Ambonnay está numerada individualmente.  

 

Notas de Cata 

Krug Clos d'Ambonnay 2000 es un champagne sorprendente, caracterizado por un color dorado pajizo particularmente luminoso que destella a la luz. En nariz, desprende aromas de brioche combinados con notas de especias y caramelo. Su paladar, muy nítido y elegante, con ricos recuerdos de tarta tatin y crema pastelera con tonos de caramelo, evoluciona hasta adquirir un cuerpo bien definido con un final muy persistente, ligeramente alimonado, que realza su asombrosa frescura.   

 

Inspiraciones para el maridaje 

Krug Clos d'Ambonnay 2000 se conjuga magníficamente con carnes especiadas como el tajín de cordero. También puede disfrutarse en un maridaje agridulce: puré de boniato con una pizca de nuez moscada rallada, o cualquier combinación creativa con cítricos escarchados, todos ellos revelados en los sabores y aromas de Krug Clos d'Ambonnay 2000.


Amplía la experiencia de cata de Krug a través del Krug ID y la Krug App 

El Krug ID es un número identificativo específico que tiene la llave de toda la información de cada botella de champagne Krug. Desde principios de 2012, el innovador Krug ID (seis dígitos impresos en la etiqueta del dorso) brinda la llave para conocer la historia que hay detrás de cada botella de champagne Krug. El primer dígito hace referencia al trimestre, mientras que los dos siguientes indican el año en que la botella salió de las bodegas de Krug para su encorchado. Con los otros tres dígitos se puede descubrir cada botella en profundidad.   

En el caso de Krug Clos d'Ambonnay 2000, el Krug ID revelará la información sobre la vendimia y las condiciones meteorológicas del año 2000, así como apreciaciones del Maestro Bodeguero de Krug, Eric Lebel, además de otros muchos datos útiles.  

 

Escuche los champagnes de Krug: La música de la Krug App   

Hoy en día, la nueva Krug App representa una forma rápida y fácil de acceder a toda la información del Krug ID a través de dispositivos móviles o tabletas, escaneando el número o marcándolo en la sección correspondiente. Los visitantes no solo tendrán acceso a una faceta totalmente nueva en la aventura del descubrimiento del mundo Krug, sino que también dispondrán de una herramienta única en su género que sirve como referencia para identificar y almacenar una colección de champagnes Krug para su posterior disfrute.   

En consonancia con la filosofía Krug de constante innovación y celebración de la creatividad, la Krug App ofrece además listas de reproducción especialmente comisariadas para aportar otra dimensión a la cata de los champagnes Krug. Dichas listas han sido creadas por músicos mientras experimentaban Krug, a fin de inspirar a otros a la hora de añadir una faceta completamente nueva a la experiencia de cata.   

Escuchar los champagnes Krug es tan posible como imaginar su música. Cada dos o tres meses Krug invita a un nuevo artista musical a comisariar una lista de reproducción única y personal para cada uno de los champagnes Krug: diferentes músicos, diferentes interpretaciones se dan cita con creadores de sonidos de excepción.  


Acerca de Krug  

La única Maison que elabora sólo champagnes de Prestigio todos los años desde 1843. Los champagnes de Krug se caracterizan por la absoluta atención al detalle y la artesanía en el proceso de elaboración. 

La historia de la casa Krug ilustra la hermosa aventura de un visionario, Joseph Krug, quien entendió que la esencia del Champagne es el placer, ofreciendo a sus clientes lo mejor de cada añada, independientemente del impacto climático del año, evitando la espera de una buena cosecha para elaborar un gran champagne. 

La elaboración de los Champagnes de Krug se basa en un método absolutamente único en la Champagne, marcado por la obsesión en el detalle y la búsqueda permanente de la excelencia.  



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