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Jueves 14 de diciembre de 2017
20/01/2016
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Efectos saludables del consumo de salvado de trigo

 
 
  

Diversos estudios han señalado los efectos beneficiosos en la salud del consumo de salvado de trigo, componente natural del trigo que corresponde a las capas externas del grano y que está presente de forma íntegra en las harinas integrales. No en vano, en 2010, la EFSA (European Food Safety Authority), incluyó la fibra del salvado de trigo dentro de las declaraciones de propiedades saludables autorizadas de los alimentos, alegando que el consumo de al menos 10 g/día de fibra de salvado de trigo, incrementa la masa fecal y acelera, de forma significativa, el tránsito intestinal.

Sin embargo, aunque ésta sea la función más conocida del salvado de trigo, la evidencia científica ha señalado también la existencia de otros efectos saludables derivados del consumo del mismo, entre los que se incluyen la prevención de algunas enfermedades gastrointestinales, como el estreñimiento o la diverticulosis, pero también, el efecto protector de este  alimento frente a la aparición de otras patologías como las cardiovasculares, el cáncer colorrectal o la obesidad.

¿Qué es el salvado de trigo?

El salvado de trigo constituye, de forma cuantitativa, la segunda parte más importante del grano de trigo entero, ya que supone, entre el 14 y el 16% de su peso, frente al  81-84% del endospermo y el 2-3% del germen, los otros dos componentes del grano entero del cereal.

Esta fracción, que es retirada durante el proceso de molienda para la obtención de harina blanca, pero que está presente en las harinas que se emplean en la elaboración del pan integral y en los panes con salvado, es muy rica en fibra, concretamente, en fibra de tipo insoluble (arabinoxilanos y, en menor proporción, celulosa y beta-glucanos) y contiene una gran cantidad de vitaminas (B1, B2, niacina, ácido pantoténico, B6, biotina, folatos, carotenos y vitamina E), minerales (magnesio, zinc, hierro, calcio) y sustancias fitoquímicas, entre las que destacan los compuestos fenólicos (principalmente ácido ferúlico), los lignanos o el alkilresorcinol.  

En contrapartida, el salvado de trigo, contiene también, una elevada cantidad de ácido fítico, un compuesto orgánico que se encuentra principalmente en el salvado (el 90% del ácido fítico del cereal está en esta fracción del grano) y que ha sido catalogado como un 'antinutriente' ya que disminuye la absorción de minerales como el hierro, magnesio, zinc y calcio, por formar con ellos complejos que no se pueden absorber. Este hecho, ha cuestionado la disponibilidad de los minerales presentes en el salvado de trigo, así como la de los minerales presentes en dietas con alto contenido en ácido fítico. Sin embargo, los estudios llevados a cabo en humanos sobre las repercusiones prácticas del consumo de salvado de trigo sobre el balance mineral, cuando la ingesta de minerales es adecuada, no parecen ser relevantes, e incluso, hay estudios que han puesto de relieve múltiples efectos beneficiosos por parte de este compuesto, como la disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos en plasma o la protección frente al cáncer, que atribuyen a su acción como antioxidante.

Salvado de trigo y prevención de enfermedades

Es conocido cómo una ingesta adecuada de fibra (25-35 g/día) reduce de forma importante el riesgo de padecer cáncer de colon y recto, y de hecho, el efecto protector del consumo de salvado de trigo frente a este tipo de cáncer se atribuye, principalmente, a su alto contenido en fibra (44.6 g/100 g). En este sentido, se sabe que la fibra dietética, aumenta el volumen de las heces, lo que hace que los potenciales carcinógenos presentes en ellas se diluyan, y favorece el tránsito intestinal, con lo que se ve reducido el tiempo de contacto de los carcinógenos con las paredes del intestino. Pero además, la fibra presente en el salvado de trigo fermenta a nivel del colon, generando una serie de compuestos (ácidos grasos de cadena corta) que también poseen efectos anticarcinogénicos a este nivel, ya que contribuyen al mantenimiento en buen estado de las células del colon e inhiben el crecimiento de células tumorales. Sin embargo, no todo el efecto puede ser atribuido a la fibra, ya que las vitaminas, minerales y fitoquímicos, que están presentes en el salvado de trigo, también parecen contribuir a la protección frente a este tipo de cáncer.

Por otro lado, hay estudios que han observado una mayor incidencia de cáncer de estómago en personas con una baja ingesta de fibra procedente de los cereales, e incluso otros trabajos han asociado la ingesta de lignanos, unos fitoquímicos presentes en cantidades significativas en el salvado, con una reducción del riesgo de padecer cáncer de mama, próstata o pulmón.

En cuanto a salud digestiva, son múltiples los estudios que han puesto de relieve el papel beneficioso del consumo de salvado de trigo en el estreñimiento, patología altamente prevalente en la sociedad actual. Este hecho, parece ser debido a la fibra que contiene, que incrementa de forma notable el volumen de las heces y favorece el tránsito intestinal. De hecho, se ha comprobado como el consumo de salvado de trigo produce un aumento del volumen fecal, superior al originado por el consumo otros alimentos ricos en fibra como las frutas y las verduras (ricas en fibra soluble) o incluso al producido por el consumo de salvado de otros cereales como la avena.

 

Campaña Pan Cada Día

La campaña Pan cada día es una iniciativa que nace con el objetivo de promover el conocimiento de un alimento que ha acompañado al hombre a lo largo de su historia: el pan. Sus propiedades nutricionales lo convierten en un alimento básico en una dieta sana y equilibrada.

La cadena de trigo, harina y pan une sus esfuerzos a través de esta campaña, con la que se quiere frenar e invertir la tendencia descendente en su consumo.

www.pancadadia.es



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